Bitácora y cuaderno de viaje y andanzas. La vivencia de Ojén y Marbella, atalayas sobre el Mediterráneo. Punto de encuentro y foro común para los amig@s que en la vida tenemos.
viernes, 30 de marzo de 2007
SENTADO A LA SOMBRA
Siempre está allí. Sentado sobre el poyete de piedra que ejerce las funciones de banco. Misma postura. Piernas abiertas, brazos extendidos y apoyados sobre un bastón. LLeva la gorra de campo calada casi hasta las cejas y luce gafas de pasta gruesa. Suele vestir un jersey de punto de color gris y pantalón y camisa sin estridencias. No me he podido fijar en el calzado. Es una visión fugaz que aparece entre vistazo a la izquierda y vistazo a la derecha, atendiendo al tráfico. El poyete se encuentra frente al restaurante el Castillo, al inicio del paseo del mismo nombre, a la izquierda del restaurante Lorente (buena carne y buen pescado, comida sin alardes, raciones contundentes, sabrosas) y frente a la cuesta que creo se llama arrancaburras según el acervo popular (calle Junquillo), toda esta intersección cortada por la calle Carretera. A veces se encuentra acompañado por su inverso, puesto que él es un hombre grueso el que le acompaña lo es delgado, consumido. A veces les veo charlar, otras miran hacia delante en silencio o departen con los transeúntes que les saludan y contestan a los turistas despistados. Rondarán la setentena pasada e imagino que el tiempo, las enfermedades, las gentes, el campo, los transeúntes y quizá algún cotilleo sean sus temas de conversación. Se les ve tranquilos, relajados, serenos, humildes. Hombres de campo de manos gruesas sobre el cayado.
jueves, 29 de marzo de 2007
RECETA CUARESMAL
Dado que este blog, cuaderno de bitácora, etc, tiene plena vocación interactiva sitúo en él una nueva receta. En este caso, una receta de penitencia cuaresmal que resulta deliciosa, casi pecado. La envía "De Barakaldo, jolín" en forma de comentario y dice así:
"Receta de bacalao, arroz,espinacas y garbanzos:
Ingredientes para cuatro personas
-unos 300 g de garbanzos (o un bote)
-medio kilo de espinacas.
-un puñadito de arroz.
-unos 300g. de bacalao desalado y partido en tiritas.
Elaboración:
Se ponen los garbanzos a remojo el día anterior. El bacalao 48 h. antes con 3 o 4 cambios de agua. Se ponen a cocer los garbanzos.Cuando falte un cuarto de hora para qué estén hechos se incorporan las espinacas y un puñado de arroz con un poco de aceite. Mientras tanto en una tartera se saltean muchos ajos y chalota o cebolleta muy finita. El bacalao se pasa por harina mezclada con pimentón y se incorpora al salteado sin hacerlo mucho mucho. Cuando lo de la olla esté casi hecho se escurre y se pasa a la tartera del rehogado. Hacer pil-pil moviendo unos minutos la tartera.¡y listo!
On -egin a todas-todos."
La disfrutaremos, seguro, entre procesión y procesión.
Estos próximos días publicaré el programa de La Semana Santa de Ojén 2007, para todos aquell@s que cerca o lejos decidan acompañarnos entre los humos del incienso y las exaltaciones religiosas: l@s beat@s, l@s descreíd@s, l@s apatridas, los ate@s, l@s enamorad@s, los asténic@s...
"Receta de bacalao, arroz,espinacas y garbanzos:
Ingredientes para cuatro personas
-unos 300 g de garbanzos (o un bote)
-medio kilo de espinacas.
-un puñadito de arroz.
-unos 300g. de bacalao desalado y partido en tiritas.
Elaboración:
Se ponen los garbanzos a remojo el día anterior. El bacalao 48 h. antes con 3 o 4 cambios de agua. Se ponen a cocer los garbanzos.Cuando falte un cuarto de hora para qué estén hechos se incorporan las espinacas y un puñado de arroz con un poco de aceite. Mientras tanto en una tartera se saltean muchos ajos y chalota o cebolleta muy finita. El bacalao se pasa por harina mezclada con pimentón y se incorpora al salteado sin hacerlo mucho mucho. Cuando lo de la olla esté casi hecho se escurre y se pasa a la tartera del rehogado. Hacer pil-pil moviendo unos minutos la tartera.¡y listo!
On -egin a todas-todos."
La disfrutaremos, seguro, entre procesión y procesión.
Estos próximos días publicaré el programa de La Semana Santa de Ojén 2007, para todos aquell@s que cerca o lejos decidan acompañarnos entre los humos del incienso y las exaltaciones religiosas: l@s beat@s, l@s descreíd@s, l@s apatridas, los ate@s, l@s enamorad@s, los asténic@s...
miércoles, 28 de marzo de 2007
L@S 5.000 EN OJÉN
Ya somos 5.000. Gracias por vuestra atención, por vuestro seguimiento, por vuestra participación y por vuestro cariño. Mantenemos el blog vivo entre tod@s. Con él sólo pretendía tejer redes, establecer nuevos cauces de comunicación entre los aquís y los allís, nuevas posibilidades... Lo vamos tejiendo con despacio y sosiego, con fotos, canciones, recetas, historias y comentarios. Poco a poco, sin prisa. Esto que véis es Ojén. Y lo que leeis todos los días también. Es un Ojén que creamos con vuestra imaginación y nuestra vida cotidiana, como un patchwork en el que cada cual añade la tela que más gusta... Espero veros pronto, en los aquís y en los allís (corred a mirar las ofertas de vuelo, son últimos días de rebajas en las low cost, jajaja). Un abrazo.
LO QUE DICEN DE OJÉN: OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS
Estas son las palabras que algunos de los organismos oficiales y asociaciones empresariales dicen de la Villa. Refieren todas ellas el pasado árabe y el aroma andaluz que Ojén destila. No he tocado ni una coma de lo que aquí se dice, para comprobar que hay otras voces, otros puntos de vista, otros intereses y gentes que ponen su lupa particular sobre la Villa. Espero que disfrutéis con estas otras voces que aportan más datos, más curiosidades, más información... Demos un paseo por la Villa plagiando el título de un gran libro de Truman Capote: Otras Voces, otros ámbitos
SINATUR: Sierra de las Nieves Asociación de Turismo Rural
Su núcleo urbano situado sobre un relieve abrupto y escarpado ha conservado su fisonomía y tipismo de pueblo andaluz, constituyendo una espléndida muestra de arquitectura popular regional. Las estrechas y recónditas calles denotan su origen musulman, salpicadas de casas que nacen de las rocas, acogen al visitante con fachadas encaladas y engalanadas de buganvillas y jazmines, arriates cuajados de flores, ventanas de hierro forjado, teja árabe… aquí todo exhala sabor andaluz.
SIERRA DE LAS NIEVES: Web Oficial
Entre las Sierras Blanca y Alpujata, en un lugar tranquilo, apacible y de gran riqueza hídrica se localiza Ojén, pintoresca localidad en la que la distribución de sus calles, la arquitectura popular y la abundancia de flores imprimen un marcado sabor andaluz. Ojén oye la montaña y mira al mar. Es un espacio de transición entre la costa cosmopolita y el interior agreste. Goza de las bondades de ambos mundos y en apenas diez minutos de paseo desde el litoral, el viajero puede percibir la hermosura de un enclave que destila historia y simpatía.Las muchas cuevas de su término municipal dieron abrigo a familias neolíticas pero es en el siglo X cuando las crónicas islámicas hacen referencia a esta villa, en la que un castillo, hoy destruido, pasó de unas manos a otras, entre revueltas, rebeliones y conquistas. Durante un tiempo, quedó incluso desolado hasta que fue repoblado por cristianos viejos del Valle del Guadalquivir.
MANCOMUNIDAD DE MUNCIPIOS DE LA COSTA DEL SOL: Web Oficial
Emplazada entre las sierras Blanca y Alpujata se encuentra la localidad de Ojén, un pueblo serrano que da la imagen de una típica localidad de origen árabe a causa de sus casas cúbicas con azoteas. Sin embargo, estos elementos arquitectónicos no responden a las tradicionales viviendas de la zona, con tejados a una y dos vertientes y altas chimeneas, sino que responden a una reciente innovación. A diferencia de otros pueblos de la zona, las casas carecen de zócalos oscuros y se encuentran totalmente blanqueadas. Los profundos desniveles existentes entre las calles dan lugar a rincones muy pintorescos, en lo que constituye, sin duda, uno de los más bellos paisajes urbanos de la provincia de Málaga. Aunque apenas si existen datos de la historia de este pueblo, se sabe que el asentamiento actual es de origen árabe y que tuvo que existir desde época muy temprana, ya que al parecer Abderramán III luchó ante las murallas de su castillo contra el muladí Omar Ben Hafsun, que encabezó el levantamiento frente al califato en el S. X. En aquella época, Ojén se llamaba Hoxán, que en árabe significaba «lugar áspero». Y tras la derrota del muladí, el califa decidió levantar una mezquita. El castillo fue incendiado con el resto de la población durante el levantamiento morisco de 1569 y aunque se reconstruyó después, hoy sólo se conservan algunos vestigios en lo alto del pueblo, sobre un escarpe
PATRONATO DE TURISMO COSTA DEL SOL: Web Oficial
A pesar de ser un pueblo de interior puesto que el municipio no tiene salida al mar, Ojén se integra en la comarca de la Costa del Sol Occidental no ya por su proximidad geográfica con Marbella y Mijas, con las que limita, sino por gozar casi del mismo clima y de los servicios de la zona más cosmopolita de Málaga, sólo que a una cierta distancia (10 kilómetros), lo que contribuye a que del bullicio costasoleño solamente le lleguen los ecos. El término municipal de Ojén se sitúa entre Sierra Blanca y Sierra Alpujata, al norte, y se extiende hacia el sur por los valles de los ríos Real y Ojén, entre fuertes pendientes y torrenteras, accidentes geográficos que configuran una orografía muy contrastada y a veces espectacular. Y en medio de tan quebrado entorno, la singularidad del caserío del pueblo, rodeado de un sinfín de huertas que de manera escalonada llegan hasta el fondo del valle. A tenor de los restos hallados en la cueva de Pecho Redondo, los primeros asentamientos humanos en esta zona datan del Neolítico, y parece ser que durante el Bajo Imperio Romano hubo una población estable dedicada a la explotación de la agricultura y la ganadería. A partir de este dato –que no deja de ser una lógica suposición-, la historia de este lugar enmudece hasta la llegada de los árabes, época en la que por primera vez la localidad es citada en la ‘Crónica de las hazañas de los emires cordobeses’, cuando Abderramán III decide acabar con la rebelión del famoso muladí Omar Ben Hafsun, con quien se enfrentó ante las murallas del castillo de Ojén. En el año 921, derrotado el caudillo muladí, Abderramán conquista Ojén y convierte su iglesia en mezquita, anticipándose así a la costumbre cristiana de construir iglesias sobre las antiguas mezquitas. Durante la dominación árabe el nombre de la localidad era Hoxán, que suele traducirse como ‘lugar áspero’. En 1485 la población musulmana claudica ante el avance de los Reyes Católicos, quienes por entonces prohibieron la presencia musulmana a menos de una legua de la costa –intentaban evitar así la colaboración de los árabes con los piratas turcos y berberiscos-, por lo que muchos habitantes de Marbella se trasladaron a Ojén. La convivencia entre musulmanes y cristianos se hace cada vez más conflictiva y no tarda en estallar la rebelión morisca en Istán en 1568, a la que un año después se unen los moriscos de Ojén, los cuales huyen a las sierras no sin antes incendiar la iglesia, casas, cultivos y matar a sus vecinos cristianos. Felipe II encarga al duque de Medina Sidonia acabar con la rebelión en la Serranía de Ronda, y en 1570 Ojén es repoblado por cristianos viejos. En 1807 Carlos IV concede a Ojén la independencia de la jurisdicción de Marbella.
COSTA DEL SOL: Web no oficial
Las tierras del término municipal se extienden desde Sierra Blanca a Sierra Alpujata y bajan por los valles de los ríos Real y Ojén hasta los municipios de Marbella y Mijas, De este modo, aunque no tenga salida al mar, se sitúa de lleno en la comarca de la Costa del Sol occidental,. Sierra Blancas se asoma a Ojén desde el Cerro Nicolás (1.100 m.) hasta el pico de Tajo Negro (1.060 m.) en torrenteras y fuertes pendientes. La nueva carretera del arco Vélez-Marbella, al atravesar la zona, permite contemplar esta panorámica en toda su espectacularidad. Detrás de estas laderas se esconde el valle del Juanar, que desde los Llanos de Pulas sube hasta el refugio del mismo nombre a través de parajes de gran belleza, para descubrir más adelante la costa por el mirador del llamado "puerto de Marbella". Hacia el este del municipio, las lomas de Sierra Alpujata y las que suben hasta el límite con Marbella forman el valle del río Ojén, cubierto en gran medida por pinares y zonas de densos matorrales.
Mirando a la costa por el valle de río Real se encuentra el pueblo, que es sin duda uno de los más bellos paisajes urbanos de la provincia de Málaga. Rodeado de huertas abancaladas, que bajan hasta el valle en escalones de cuevas y cavernas de las estribaciones de la Sierra, Ojén es una estampa sorprendente cuando se llega a él por la vieja carretera que sube desde Marbella.
Aunque apenas si existen datos de la historia de este pueblo, se sabe que el asentamiento actual es de origen árabe y que tuvo que existir desde época muy temprana, ya que al parecer, Abderramán III luchó ante las murallas de su castillo contra el muladí Omar Ben Hafsun que encabezó el levantamiento frente al califato en el siglo X. En aquella época Ojén se llamaba Hoxán que en árabe significaba -lugar áspero-. Y tras la derrota del muladí, el califa decidió levantar una mezquita.
El castillo fue incendiado con el resto de la población durante el levantamiento morisco de 1569 y aunque se reconstruyó después, hoy sólo se conservan algunos vestigios en lo alto del pueblo, sobre un escarpe.
SINATUR: Sierra de las Nieves Asociación de Turismo Rural
Su núcleo urbano situado sobre un relieve abrupto y escarpado ha conservado su fisonomía y tipismo de pueblo andaluz, constituyendo una espléndida muestra de arquitectura popular regional. Las estrechas y recónditas calles denotan su origen musulman, salpicadas de casas que nacen de las rocas, acogen al visitante con fachadas encaladas y engalanadas de buganvillas y jazmines, arriates cuajados de flores, ventanas de hierro forjado, teja árabe… aquí todo exhala sabor andaluz.
SIERRA DE LAS NIEVES: Web Oficial
Entre las Sierras Blanca y Alpujata, en un lugar tranquilo, apacible y de gran riqueza hídrica se localiza Ojén, pintoresca localidad en la que la distribución de sus calles, la arquitectura popular y la abundancia de flores imprimen un marcado sabor andaluz. Ojén oye la montaña y mira al mar. Es un espacio de transición entre la costa cosmopolita y el interior agreste. Goza de las bondades de ambos mundos y en apenas diez minutos de paseo desde el litoral, el viajero puede percibir la hermosura de un enclave que destila historia y simpatía.Las muchas cuevas de su término municipal dieron abrigo a familias neolíticas pero es en el siglo X cuando las crónicas islámicas hacen referencia a esta villa, en la que un castillo, hoy destruido, pasó de unas manos a otras, entre revueltas, rebeliones y conquistas. Durante un tiempo, quedó incluso desolado hasta que fue repoblado por cristianos viejos del Valle del Guadalquivir.
MANCOMUNIDAD DE MUNCIPIOS DE LA COSTA DEL SOL: Web Oficial
Emplazada entre las sierras Blanca y Alpujata se encuentra la localidad de Ojén, un pueblo serrano que da la imagen de una típica localidad de origen árabe a causa de sus casas cúbicas con azoteas. Sin embargo, estos elementos arquitectónicos no responden a las tradicionales viviendas de la zona, con tejados a una y dos vertientes y altas chimeneas, sino que responden a una reciente innovación. A diferencia de otros pueblos de la zona, las casas carecen de zócalos oscuros y se encuentran totalmente blanqueadas. Los profundos desniveles existentes entre las calles dan lugar a rincones muy pintorescos, en lo que constituye, sin duda, uno de los más bellos paisajes urbanos de la provincia de Málaga. Aunque apenas si existen datos de la historia de este pueblo, se sabe que el asentamiento actual es de origen árabe y que tuvo que existir desde época muy temprana, ya que al parecer Abderramán III luchó ante las murallas de su castillo contra el muladí Omar Ben Hafsun, que encabezó el levantamiento frente al califato en el S. X. En aquella época, Ojén se llamaba Hoxán, que en árabe significaba «lugar áspero». Y tras la derrota del muladí, el califa decidió levantar una mezquita. El castillo fue incendiado con el resto de la población durante el levantamiento morisco de 1569 y aunque se reconstruyó después, hoy sólo se conservan algunos vestigios en lo alto del pueblo, sobre un escarpe
PATRONATO DE TURISMO COSTA DEL SOL: Web Oficial
A pesar de ser un pueblo de interior puesto que el municipio no tiene salida al mar, Ojén se integra en la comarca de la Costa del Sol Occidental no ya por su proximidad geográfica con Marbella y Mijas, con las que limita, sino por gozar casi del mismo clima y de los servicios de la zona más cosmopolita de Málaga, sólo que a una cierta distancia (10 kilómetros), lo que contribuye a que del bullicio costasoleño solamente le lleguen los ecos. El término municipal de Ojén se sitúa entre Sierra Blanca y Sierra Alpujata, al norte, y se extiende hacia el sur por los valles de los ríos Real y Ojén, entre fuertes pendientes y torrenteras, accidentes geográficos que configuran una orografía muy contrastada y a veces espectacular. Y en medio de tan quebrado entorno, la singularidad del caserío del pueblo, rodeado de un sinfín de huertas que de manera escalonada llegan hasta el fondo del valle. A tenor de los restos hallados en la cueva de Pecho Redondo, los primeros asentamientos humanos en esta zona datan del Neolítico, y parece ser que durante el Bajo Imperio Romano hubo una población estable dedicada a la explotación de la agricultura y la ganadería. A partir de este dato –que no deja de ser una lógica suposición-, la historia de este lugar enmudece hasta la llegada de los árabes, época en la que por primera vez la localidad es citada en la ‘Crónica de las hazañas de los emires cordobeses’, cuando Abderramán III decide acabar con la rebelión del famoso muladí Omar Ben Hafsun, con quien se enfrentó ante las murallas del castillo de Ojén. En el año 921, derrotado el caudillo muladí, Abderramán conquista Ojén y convierte su iglesia en mezquita, anticipándose así a la costumbre cristiana de construir iglesias sobre las antiguas mezquitas. Durante la dominación árabe el nombre de la localidad era Hoxán, que suele traducirse como ‘lugar áspero’. En 1485 la población musulmana claudica ante el avance de los Reyes Católicos, quienes por entonces prohibieron la presencia musulmana a menos de una legua de la costa –intentaban evitar así la colaboración de los árabes con los piratas turcos y berberiscos-, por lo que muchos habitantes de Marbella se trasladaron a Ojén. La convivencia entre musulmanes y cristianos se hace cada vez más conflictiva y no tarda en estallar la rebelión morisca en Istán en 1568, a la que un año después se unen los moriscos de Ojén, los cuales huyen a las sierras no sin antes incendiar la iglesia, casas, cultivos y matar a sus vecinos cristianos. Felipe II encarga al duque de Medina Sidonia acabar con la rebelión en la Serranía de Ronda, y en 1570 Ojén es repoblado por cristianos viejos. En 1807 Carlos IV concede a Ojén la independencia de la jurisdicción de Marbella.
COSTA DEL SOL: Web no oficial
Las tierras del término municipal se extienden desde Sierra Blanca a Sierra Alpujata y bajan por los valles de los ríos Real y Ojén hasta los municipios de Marbella y Mijas, De este modo, aunque no tenga salida al mar, se sitúa de lleno en la comarca de la Costa del Sol occidental,. Sierra Blancas se asoma a Ojén desde el Cerro Nicolás (1.100 m.) hasta el pico de Tajo Negro (1.060 m.) en torrenteras y fuertes pendientes. La nueva carretera del arco Vélez-Marbella, al atravesar la zona, permite contemplar esta panorámica en toda su espectacularidad. Detrás de estas laderas se esconde el valle del Juanar, que desde los Llanos de Pulas sube hasta el refugio del mismo nombre a través de parajes de gran belleza, para descubrir más adelante la costa por el mirador del llamado "puerto de Marbella". Hacia el este del municipio, las lomas de Sierra Alpujata y las que suben hasta el límite con Marbella forman el valle del río Ojén, cubierto en gran medida por pinares y zonas de densos matorrales.
Mirando a la costa por el valle de río Real se encuentra el pueblo, que es sin duda uno de los más bellos paisajes urbanos de la provincia de Málaga. Rodeado de huertas abancaladas, que bajan hasta el valle en escalones de cuevas y cavernas de las estribaciones de la Sierra, Ojén es una estampa sorprendente cuando se llega a él por la vieja carretera que sube desde Marbella.
Aunque apenas si existen datos de la historia de este pueblo, se sabe que el asentamiento actual es de origen árabe y que tuvo que existir desde época muy temprana, ya que al parecer, Abderramán III luchó ante las murallas de su castillo contra el muladí Omar Ben Hafsun que encabezó el levantamiento frente al califato en el siglo X. En aquella época Ojén se llamaba Hoxán que en árabe significaba -lugar áspero-. Y tras la derrota del muladí, el califa decidió levantar una mezquita.
El castillo fue incendiado con el resto de la población durante el levantamiento morisco de 1569 y aunque se reconstruyó después, hoy sólo se conservan algunos vestigios en lo alto del pueblo, sobre un escarpe.
martes, 27 de marzo de 2007
INSOMNIO, MALOS VERSOS, EN OJÉN
Entra la primavera y, con ella, la lluvia.
Los vidrios empapados por goterones.
El frío arremolinándose en las esquinas, agazapado, dispuesto a sorprender al transeúnte despistado.
El cielo se pinta de grises maduros, perfilados en negro para la mañana de martes.
Las nubes hinchadas asemejan ubres dispuestas a amamantar.
Los pájaros pían desafiantes a la incipiente mañana uno, dos, tres, cinco diez.
Las farolas lucen mustias como vestigios de la noche que se va.
El empedrado de las calles relumbra entre brillos como las escamas de un pez.
Los coches barren de luces las calles altas y se desperezan como animales tibios...

Esta noche de insomnio me sitúa entre el desvelado que tirita y el pésimo poeta. Que vengan el sueño y el sol, el café cerrero y el fallecimiento de los despertadores. Sigo en Ojén y, es verdad, llueve y refresca.
Los vidrios empapados por goterones.
El frío arremolinándose en las esquinas, agazapado, dispuesto a sorprender al transeúnte despistado.
El cielo se pinta de grises maduros, perfilados en negro para la mañana de martes.
Las nubes hinchadas asemejan ubres dispuestas a amamantar.
Los pájaros pían desafiantes a la incipiente mañana uno, dos, tres, cinco diez.
Las farolas lucen mustias como vestigios de la noche que se va.
El empedrado de las calles relumbra entre brillos como las escamas de un pez.
Los coches barren de luces las calles altas y se desperezan como animales tibios...

Esta noche de insomnio me sitúa entre el desvelado que tirita y el pésimo poeta. Que vengan el sueño y el sol, el café cerrero y el fallecimiento de los despertadores. Sigo en Ojén y, es verdad, llueve y refresca.
lunes, 26 de marzo de 2007
TABLÓN DE ANUNCIOS
Ya lo pregoneros no existen, tan escasa su aparición que cuando los hay son evidente noticia. En Ojén no tenemos pregoneros, pero sí dos tablones de anuncios que ejercen de tal. Uno de ellos está situado próximo a la fachada del ayuntamiento, en la pared de la sacristía, detrás de la iglesia en la entrada a la plaza de Andalucía. El otro se encuentra junto a la puerta de la guardería y del tanatorio (ambos están pared con pared, como simulando el principio del eterno retorno), un lugar de paso entre el parking de Los Llanos (donde también se encuentra el centro de salud), el colegio público (también Los Llanos), la churrería Er Mojaito, la Farmacia y el Estanco (frente a frente)... Lugares notorios y visibles, de obligado paso para las gentes de la villa. Los tablones de anuncios son un recatáculo enmarcado en losetas y sobre el que indica: tablón de anuncios. Allí el ayuntamiento coloca los bandos y sus actuaciones, las asociaciones sus programas y los particulares sus intereses: Alquilo casa, Excursión a Juanar, concierto de música latina, clases de percusión, subvenciones agrarias, programas festivos, avisos personales, ofertas y demandas de empleo, las actividades de La Churruca, el pregón de Semana Santa, encuentros deportivos... Todo rudimentario, unas hojas adheridas con cello a la pared, pero eficaz en su forma y en su concepto. Ya digo, no hay pregoneros en Ojén, pero el tablón de anuncios funciona como si de última tecnología se tratara. Si quieres informarte acude a él, porque funciona!!
domingo, 25 de marzo de 2007
MERCADILLO, BARATO, BARATILLO, MERCADO...
Los sábados, la plaza se viste de colores. Nos cuentan que las mujeres hacen cola desde las ocho de la mañana para recoger las mejores piezas de fruta y de verdura y que el trajín de camiones, furgonetas, tenderetes y carpas se oye desde pasadas las cinco de la madrugada. Resulta curioso que el mercadillo se celebre en la plaza del pueblo, en plena plaza Andalucía, pudiendo celebrarse en el parking de El Callejón o el de Los Llanos, con más espacio y sin alterar tanto la vida cotidiana del pueblo. Creo, y argumento desde a suposición y el desconocimiento, que se debe a ese flujo interactivo con el que Ojén disfruta, o quizá, y más prosaico pero igualmente eficaz, a que si se realizara, por ejemplo, en el parking de El Callejón habría de subirse y de bajarse una cuesta tremenda. Un poco de todo, y razones no faltan. Lo que provoca la ubicación del mercadillo es que haya un ambiente festivo delicioso en las mañanas sabatinas. Entre el tráfago de los comerciantes y los compradores se suma el ir y venir de los visitantes, de los abulicos, de los dionisiacos (entre los que me encuentro), de los perezosos... Todos aquellos sientan sus posaderas en una de las terrazas y ven la vida pasar entre tapita y tapita regadas con cerveza. Lustrosas naranjas, verdísimas acelgas, vistosas camisas, elegantes vestidos, dulces gominolas... Todo el conglomerado que hace que un mercadillo sea lo que es... Antonia compra uvas pasas para su madre, con hueso, y alcaparras para intentar una salsa siciliana extraída de uno de los libros de Andrea Camilleri con Sicilia, Vigata y Montalbano como convidados de piedra... Buscamos cáctus, los encontramos... Me gustaría uno de esos que aparecen en los western de Sergio Leone y que siempre había atribuido al desierto de Sonora hasta descubrir que, más bien, era el de Tabernas... Así, hacemos un paseo rápido. Hoy sin cervecita ni tapa, apuramos un tanto la mañana... Llevamos con nosotros el atuendo imprescindible para que una niña estupenda con nombre de tebeo se transforme en una auténtica princesa china...
viernes, 23 de marzo de 2007
CELEBRACIÓN DE LA OJENETEIDAD
Hicieron las chimeneas ayer un amago de encenderse. Dos o tres rastros de olor a leña de naranjo. Un perfume díscolo y delicado a punto de escapar, fue sólo un momento, un instante y se perdió como había llegado. Hacía frío en la noche ojeneta.
Para celebrar y reivindicar nuestra condición churruca, Antonia y servidor vamos a elaborar uno de estos guisos que podrían ser más universales que autóctonos. Sea ese arroz con bacalao de una simplicidad tan abrumadora en su contenido y en su elaboración que despierta interés inmediato, tanto en lo culinario como en el deleite para la gula. Añadimos vino Denominación de Origen Rioja, uno de esos caldos sencillos, suaves y contundentes en la simplicidad de su sabor. Tomad nota y acompañadlo con buena gente.
ARROZ CON BACALAO
INGREDIENTES (para 4 personas)
2 Puñados de arroz por persona
300 gr de bacalao
1 cebolla
1 cucharadita de pimentón dulce
1 litro de agua
Aceite de oliva virgen extra
Sal al gusto
PREPARACIÓN
1. Desalar el bacalao: Conviene colocar el trozo de bacalao debajo del grifo hasta que pierda totalmente la sal que lo cubre y, posteriormente, meterlo en un recipiente con agua en el frigorífico, procurando cambiarle de agua un par de veces al día, al menos dos días e incluso tres, si la pieza es gruesa y no está desmenuzado. Se deja secar, se corta en trozos pequeños o se desmenuza y aparta.
2. Sofrito de cebolla: Se pone en una cacerola un chorreón generoso de aceite y se dora la cebolla, previamente picada. Cuando la cebolla esté dorada se le agrega el bacalao, el pimentón y se rehogan; después se le añade litro y medio de agua y, cuando empiece a hervir, se le echa el arroz, se prueba de sal y se deja cocer, procurando que no quede seco.
Es este un plato típico de cuaresma y de Semana Santa. Aunque por su mixtura de olor, sabor, gusto, perfume, aroma... Yo no sé si será pecado.
La receta está extraída de esa estupenda colección de Cocina Tradicional Malagueña publicada junto con el diario Sur.
Sirva esta delicia para celebrar nuestra ojeneteidad y nuestro churruquismo.
Para celebrar y reivindicar nuestra condición churruca, Antonia y servidor vamos a elaborar uno de estos guisos que podrían ser más universales que autóctonos. Sea ese arroz con bacalao de una simplicidad tan abrumadora en su contenido y en su elaboración que despierta interés inmediato, tanto en lo culinario como en el deleite para la gula. Añadimos vino Denominación de Origen Rioja, uno de esos caldos sencillos, suaves y contundentes en la simplicidad de su sabor. Tomad nota y acompañadlo con buena gente.
ARROZ CON BACALAO
INGREDIENTES (para 4 personas)
2 Puñados de arroz por persona
300 gr de bacalao
1 cebolla
1 cucharadita de pimentón dulce
1 litro de agua
Aceite de oliva virgen extra
Sal al gusto
PREPARACIÓN
1. Desalar el bacalao: Conviene colocar el trozo de bacalao debajo del grifo hasta que pierda totalmente la sal que lo cubre y, posteriormente, meterlo en un recipiente con agua en el frigorífico, procurando cambiarle de agua un par de veces al día, al menos dos días e incluso tres, si la pieza es gruesa y no está desmenuzado. Se deja secar, se corta en trozos pequeños o se desmenuza y aparta.
2. Sofrito de cebolla: Se pone en una cacerola un chorreón generoso de aceite y se dora la cebolla, previamente picada. Cuando la cebolla esté dorada se le agrega el bacalao, el pimentón y se rehogan; después se le añade litro y medio de agua y, cuando empiece a hervir, se le echa el arroz, se prueba de sal y se deja cocer, procurando que no quede seco.
Es este un plato típico de cuaresma y de Semana Santa. Aunque por su mixtura de olor, sabor, gusto, perfume, aroma... Yo no sé si será pecado.
La receta está extraída de esa estupenda colección de Cocina Tradicional Malagueña publicada junto con el diario Sur.
Sirva esta delicia para celebrar nuestra ojeneteidad y nuestro churruquismo.
jueves, 22 de marzo de 2007
SOMOS CHURRUCOS
Dos cartas. Blancas y azul celeste. Membrete oficial. Leemos: Oficina del censo electoral. Abrimos: Comunicación de Variación en los datos de inscripción. Inscripción actualizada: Ojén. Inscripción que causa baja: Barakaldo. La carta paraAntonia es similar.
Ayer un buen amigo me comentaba que Ojén siempre había sido tradicional Villa de anarquistas y comunistas, eso sí, devotos de su Semana Santa y de su San Dionisio, por no ofender. Encuentro en este pueblo una buena camisa que ponerme encima, un corte casi hecho a medida dentro del cual me encuentro cómodo y flexible. Disfruto con lo que he descubierto y demoro, por el placer que seguro me va a otorgar, las cosas pendientes que aún me quedan por descubrir. Tomo notas en mi libreta, con ese bolígráfo azul que despìde tinta negra, esa letra pequeña, desigual, a veces extensa y otras veces pegada... Escribo: Puente de Cordobachina, Las cuevas, las veletas, Juanar, los Llanos de Pula, las fuentes, las ermitas...
Ayer con ese buen amigo y esa buena amiga comparábamos, debatíamos y yo aseguraba que Ojén me gusta porque existe un flujo entre lo que se propone, lo que se organiza, la tradición, lo que se solicita, un flujo que hace partícipe de todo a tod@s. Es cierto, María me lo ha confirmado en más de una ocasión, yo lo he comprobado. Esa carpa que se monta en un abrir de ojos en la Plaza de Andalucía, el ambiente elctoral que se respiraba el día del referedum del estatuto, el Gran Día de Andalucía, los carnavales, el rastrillo, las celebraciones dle ocho de marzo, el gran número de asociaciones, el mountain bike, el festival de flamenco Castillo de Ojén , la primera edición del festival Ojeando, las catas de vino... La Villa se mueve, el pueblo participa. Ahora que Antonia y servidor podemos proclamar sin temor a equivocarnos que somos ojenetos o que se nos apoda churrucos habremos de participar de todo ello para que el flujo continúe. Sea.
Nota: Aita, ama, aitite... seguiré siendo barakaldés en mi historia y en mi corazón
Ayer un buen amigo me comentaba que Ojén siempre había sido tradicional Villa de anarquistas y comunistas, eso sí, devotos de su Semana Santa y de su San Dionisio, por no ofender. Encuentro en este pueblo una buena camisa que ponerme encima, un corte casi hecho a medida dentro del cual me encuentro cómodo y flexible. Disfruto con lo que he descubierto y demoro, por el placer que seguro me va a otorgar, las cosas pendientes que aún me quedan por descubrir. Tomo notas en mi libreta, con ese bolígráfo azul que despìde tinta negra, esa letra pequeña, desigual, a veces extensa y otras veces pegada... Escribo: Puente de Cordobachina, Las cuevas, las veletas, Juanar, los Llanos de Pula, las fuentes, las ermitas...
Ayer con ese buen amigo y esa buena amiga comparábamos, debatíamos y yo aseguraba que Ojén me gusta porque existe un flujo entre lo que se propone, lo que se organiza, la tradición, lo que se solicita, un flujo que hace partícipe de todo a tod@s. Es cierto, María me lo ha confirmado en más de una ocasión, yo lo he comprobado. Esa carpa que se monta en un abrir de ojos en la Plaza de Andalucía, el ambiente elctoral que se respiraba el día del referedum del estatuto, el Gran Día de Andalucía, los carnavales, el rastrillo, las celebraciones dle ocho de marzo, el gran número de asociaciones, el mountain bike, el festival de flamenco Castillo de Ojén , la primera edición del festival Ojeando, las catas de vino... La Villa se mueve, el pueblo participa. Ahora que Antonia y servidor podemos proclamar sin temor a equivocarnos que somos ojenetos o que se nos apoda churrucos habremos de participar de todo ello para que el flujo continúe. Sea.
Nota: Aita, ama, aitite... seguiré siendo barakaldés en mi historia y en mi corazón
miércoles, 21 de marzo de 2007
BARCAROLA
Escucho a un periodista amigo: Hoy es el Día Internacional de la Poesía, ¿y cuándo no?
BARCAROLA
Si solamente me tocaras el corazón,
si solamente pusieras tu boca en mi corazón,
tu fina boca, tus dientes,
si pusieras tu lengua como una flecha roja
allí donde mi corazón polvoriento golpea,
si soplaras en mi corazón, cerca del mar, llorando,
sonaría con un ruido oscuro, con sonido de ruedas de tren con sueño,
como aguas vacilantes,
como el otoño en hojas,
como sangre,
con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,
sonando como sueños o ramas o lluvias,
o bocinas de puerto triste;
si tú soplaras en mi corazón, cerca del mar,
como un fantasma blanco,
al borde de la espuma,
en mitad del viento,
como un fantasma desencadenado, a la orilla del mar, llorando.
Pablo Neruda
Y así llamamos a nuestra casa, Barcarola, como un vestigio de mar bravo y calmo...
BARCAROLA
Si solamente me tocaras el corazón,
si solamente pusieras tu boca en mi corazón,
tu fina boca, tus dientes,
si pusieras tu lengua como una flecha roja
allí donde mi corazón polvoriento golpea,
si soplaras en mi corazón, cerca del mar, llorando,
sonaría con un ruido oscuro, con sonido de ruedas de tren con sueño,
como aguas vacilantes,
como el otoño en hojas,
como sangre,
con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,
sonando como sueños o ramas o lluvias,
o bocinas de puerto triste;
si tú soplaras en mi corazón, cerca del mar,
como un fantasma blanco,
al borde de la espuma,
en mitad del viento,
como un fantasma desencadenado, a la orilla del mar, llorando.
Pablo Neruda
Y así llamamos a nuestra casa, Barcarola, como un vestigio de mar bravo y calmo...
EL TIEMPO, EL TEMOR Y EL PARQUE NATURAL
En este sur de soles y cielos azules, las gentes sienten cierto temor casi reverencial a la lluvia, al viento, al meteoro desencadenado y es entonces cuando se refugian en sus casas y dejan de salir a la calle o si lo hacen, lo hacen con restricciones y comentan... - Con este viento... - Con esta lluvia... Recuerdo que Antonia aún se sorprende cuando allí en ese norte hoy y ahora blanco los niños pequeños que son llevados por sus padres en los cochecitos se protegen con esos paraguas y esos plásticos, que la gente pese al frío de nochebuena continúa tomando potes en la calle, que si llueve se busca el refugio d eun bar, de un alero, de un pórtico, que todo sigue adelante... Así que ahora, desde esta atalaya del Mediterráneo pienso en las diferencias que nos unen y separan... Ya se me han templado los huesos después de un invierno húmedo y frío, esta madrugada ha comenzado la primavera... Pese a los agoreros no creo que el mal tiempo regrese en tromba, quizá algún día, tímida asome la lluvia como el revulsivo para combatir las sequías y conservar el Parque Natural Sierra de las Nieves en todo su esplendor... Parque Natural que será un poco más grande desde hace un par de días. Se han ampliado sus límites, con la inclusión del 15% de los terrenos de Sierra Blanca que pertenecen a Marbella. Ayer lo contaban en Sur y os remito la noticia.
lunes, 19 de marzo de 2007
CUANDO LA BARBACOA DE TU VECINO VEAS HUMEAR, POR LA TUYA A CALENTAR
El cielo está transparente, tal es la limpidez con la que se pinta esta mañana. Cristalino, de un azul intenso y resplandeciente. 18ºc. Me despierta el gorrión temerario a eso de las siete y media, cada día un poco más pronto, según se acortan las noches y se extienden las mañanas, picotazo sobre el cristal del velux. Plac-placplacplac-plac.... Como unos nudillos golpeando un cristal con un anillo. Un sonido seco, duro. Lo bucólico da paso a lo diabólico y al final habré de aplicar el consejo sabio de hombre de campo que Antonio me ofrece una y otra vez.
Este fin de semana entre idas y venidas he contemplado cómo uno de mis vecinos adecentaba la terraza de su casa por la mañana, limpiaba su barbacoa por la tarde y la encendía por la noche. Aroma de verano, carnes sobre el asador, cervecita y vinos de rioja, encurtidos, la compañía de unos y de otros... Se abre la temporada de barbacoas, se levanta la veda que pesaba sobre ellas con el tesón de este invierono raro... El refrán lo decía "Cuando la barbacoa del vecino veas humear, pon la tuya a calentar". Antonia y servidor comenzaremos una peregrinación grata y esperada por las barbacoas de unos y otros, nos cruzaremos, compartiremos, coincidiremos... Los patios andaluces huelen a primavera y están pidiendo a gritos repantigarse al sol en su interior, reconfortarse en su sombra a la hora de la siesta, ahogarse sobre el perfume perturbador de las damas de noche... Son los patios andaluces. Antonia y servidor no tenemos. A cambio nuestras ventanas se abren al cielo en la noche y contemplamos la luna y las estrellas cuando boca arriba comentamos la marcha del día... Así veremos el humo blanco de las barbacoas, que como incendios domesticados recuperan la tradición más primitiva y atávica del ser humano... Su devoción por el fuego.
Este fin de semana entre idas y venidas he contemplado cómo uno de mis vecinos adecentaba la terraza de su casa por la mañana, limpiaba su barbacoa por la tarde y la encendía por la noche. Aroma de verano, carnes sobre el asador, cervecita y vinos de rioja, encurtidos, la compañía de unos y de otros... Se abre la temporada de barbacoas, se levanta la veda que pesaba sobre ellas con el tesón de este invierono raro... El refrán lo decía "Cuando la barbacoa del vecino veas humear, pon la tuya a calentar". Antonia y servidor comenzaremos una peregrinación grata y esperada por las barbacoas de unos y otros, nos cruzaremos, compartiremos, coincidiremos... Los patios andaluces huelen a primavera y están pidiendo a gritos repantigarse al sol en su interior, reconfortarse en su sombra a la hora de la siesta, ahogarse sobre el perfume perturbador de las damas de noche... Son los patios andaluces. Antonia y servidor no tenemos. A cambio nuestras ventanas se abren al cielo en la noche y contemplamos la luna y las estrellas cuando boca arriba comentamos la marcha del día... Así veremos el humo blanco de las barbacoas, que como incendios domesticados recuperan la tradición más primitiva y atávica del ser humano... Su devoción por el fuego.
viernes, 16 de marzo de 2007
LO TENEMOS
Ayer recibí un mail... - Lo tenemos. Decía. Esbocé una sonrisa. Alcé las manos. Aún sonrío. Conté la historia en este blog (si pincháis AQUÍ, podréis leer el comentario y el via crucis completo), aquella historia del cuadro Torbellino de Amor... Un cuadro que el Colectivo Mike Nedo colgó sin permiso y subrepticiamente en el interior del Museo Guggenheim de Bilbao. Desde aquel día, 21 de enero de 2003, y hasta ayer el cuadro había estado perdido en las catacumbas de la burocracia pese a haber sido solicitado y requerido una y otra vez por la Fundación Mike Nedo. Han pasado más de seis años y ahora... Torbellino de Amor está, de nuevo, LIBRE, ASKATU, FREE!!!!
Os cuelgo el vídeo en el que el abogado de la Fundación descubre el precinto de seguridad de la ertzaintza y de los juzgados bilbaínos...
Os cuelgo el vídeo en el que el abogado de la Fundación descubre el precinto de seguridad de la ertzaintza y de los juzgados bilbaínos...
jueves, 15 de marzo de 2007
Y,ENTONCES, EL FUEGO
Y entonces... el fuego. Las columnas de humo ascendían más allá del propio horizonte, un olor de bosque y matorral quemado recorría los rincones de la Villa. Los vecinos miraban aquí y allá, observaban las veletas, comprobaban la dirección del viento y se hacían cruces los más beatos...
Veo a los hombres de azul monte arriba, entre el humo y las lenguas de fuego, cargando con sus equipos, mangueras, cascos, bombonas de oxígeno... Les veo adentrarse en la espesura del humo denso, picante en la nariz y en los ojos... El humo que atenaza la garganta e impide respirar con dificultad, toses... El humo que lo tiñe todo de negros y grises... Los caminones ascienden asmáticos las laderas de los montes a través de las pistas forestales... Rojos, brillantes, sirenas encendidas... Dos helicópteros sobrevuelan la zona del incendio con su zumbido raquítico en un intento de avistar los focos del fuego... Los niños miran el cielo hipnótico en su color anaranjado como un puzzle de grises, amarillentos trazos, jirones blancos... Más sirenas, azules, naranjas... Destellos ora sí, ora no... Sofocados los comentarios de los hombres y mujeres del campo que dibujan en el aire y con sus manos la improbable dirección del viento... Calibran, ajustan, miran el reloj, impacientes ante la caída de la noche... Los retenes continúan monte arriba... Se ven subir y bajar los automóviles de las catástrofes... Comunicados oficiales, medios de comunicación, comparecencias públicas... Controlado, apagado, por fin extinguido... Los beatos ponen velas al Aeropagita y los descreídos suspiran en el bar...
Corría el año 2001. El paraje conocido como Sierra Parda quedó asolado, agostado, seco, muerto... Se quemaron un total de 267 hectáreas... El fuego se inició sobre las ocho de la mañana del día 21 de julio y tuvo tres focos situados en los parajes de Cordobachina, Los Sauces y Fuensanta. Afectó a terreno forestal y también a terreno agrícola... O junio de 2005, la zona de Venta Barranco también fue asolada por un incendio devastardor, 225 hectáreas... O Junio de 2006, la Sierra de las Nieves perdió 9 hectáreas en un nuevo incendio...
Una mano negra planea sobre alguno de los fuegos. Las investigaciones de los peritos conducen hasta un vecino de Ojén. Una detención, una acusación por el primero de los incendios, se confirma que el presunto autor es un convecino de la localidad que asegura, en su declaración posterior, ser amante de la naturaleza. En septiembre de 2006 se falla el juicio, la sentencia le condena a ocho años de cárcel y al pago de una indemnización superior a los 500.000 euros...
El fuego hipnótico aguarda encerrado en la chimenea... Sólo una chispa y será libre...
Veo a los hombres de azul monte arriba, entre el humo y las lenguas de fuego, cargando con sus equipos, mangueras, cascos, bombonas de oxígeno... Les veo adentrarse en la espesura del humo denso, picante en la nariz y en los ojos... El humo que atenaza la garganta e impide respirar con dificultad, toses... El humo que lo tiñe todo de negros y grises... Los caminones ascienden asmáticos las laderas de los montes a través de las pistas forestales... Rojos, brillantes, sirenas encendidas... Dos helicópteros sobrevuelan la zona del incendio con su zumbido raquítico en un intento de avistar los focos del fuego... Los niños miran el cielo hipnótico en su color anaranjado como un puzzle de grises, amarillentos trazos, jirones blancos... Más sirenas, azules, naranjas... Destellos ora sí, ora no... Sofocados los comentarios de los hombres y mujeres del campo que dibujan en el aire y con sus manos la improbable dirección del viento... Calibran, ajustan, miran el reloj, impacientes ante la caída de la noche... Los retenes continúan monte arriba... Se ven subir y bajar los automóviles de las catástrofes... Comunicados oficiales, medios de comunicación, comparecencias públicas... Controlado, apagado, por fin extinguido... Los beatos ponen velas al Aeropagita y los descreídos suspiran en el bar...
Corría el año 2001. El paraje conocido como Sierra Parda quedó asolado, agostado, seco, muerto... Se quemaron un total de 267 hectáreas... El fuego se inició sobre las ocho de la mañana del día 21 de julio y tuvo tres focos situados en los parajes de Cordobachina, Los Sauces y Fuensanta. Afectó a terreno forestal y también a terreno agrícola... O junio de 2005, la zona de Venta Barranco también fue asolada por un incendio devastardor, 225 hectáreas... O Junio de 2006, la Sierra de las Nieves perdió 9 hectáreas en un nuevo incendio...
Una mano negra planea sobre alguno de los fuegos. Las investigaciones de los peritos conducen hasta un vecino de Ojén. Una detención, una acusación por el primero de los incendios, se confirma que el presunto autor es un convecino de la localidad que asegura, en su declaración posterior, ser amante de la naturaleza. En septiembre de 2006 se falla el juicio, la sentencia le condena a ocho años de cárcel y al pago de una indemnización superior a los 500.000 euros...
El fuego hipnótico aguarda encerrado en la chimenea... Sólo una chispa y será libre...
martes, 13 de marzo de 2007
ASTENIA PRIMAVERAL... Y LAS MIMOSAS
Un mar amarillo de mimosas acompaña las vueltas y revueltas que conducen desde la autovía hasta el centro dem la Villa. Un mar amarillo lleno de pavor alérgeno para los riníticos, un mar amarillo cargado de prosa bucólica para los enamoradizos, un mar amarillo de pura primavera para los biólogos, un mar amarillo de olores para los poetas...
Un mar amarillo en contraposición al mar azul azul azul de allí abajo. Con 20ºc de temperatura y aislado de los mundanales y acuciantes problemas del mundo me asomo a la ventana y pulso play en el reproductor... Una canción esta para sumergirse de lleno y hasta el tuétano en la abúlica astenia primaveral....
Un mar amarillo en contraposición al mar azul azul azul de allí abajo. Con 20ºc de temperatura y aislado de los mundanales y acuciantes problemas del mundo me asomo a la ventana y pulso play en el reproductor... Una canción esta para sumergirse de lleno y hasta el tuétano en la abúlica astenia primaveral....
lunes, 12 de marzo de 2007
REIVINDICACIÓN FESTIVA MANCOMUNADA Y OJENETA
Con sus mejores atuendos y galas, emperifolladas algunas y todas festivas dirigieron sus pasos hacia la carpa instalada en el parking del Callejón y que ofrecía su espalda a la pista de skate. Los tacones se enzarzaban en diatriba constante contra los adoquines y cementos del suelo con peligro para más de un tobillo enmediado. Era pronto y se escuchaba un runrún, un parloteo poco habitual en la plaza de Andalucía. La mancomunidad de la Sierra de las Nieves celebraba la anual fiesta de conmemoración del Día de la Mujer que cada año se derrama y distribuye por diferentes municipios de la serranía. Este año: Ojén. Charlas, algún mitin, ponencias, puestas en común de experiencia por la mañana y mucha fiesta y baile por la tarde ( se puede ver el programa completo de la celebración si pincháis en la página ojen.net, incluída en Miscelánea: red de redes). Una maraña poco usual de coches se extendía por las ya exiguas calles de la Villa y me comentaba Asun que la música, ya caída la tarde, se oía desde la gasolinera. Eso está bien. Las reivindicaciones si van acompañadas de fiesta, saben mejor. Para participar del evento habríamos de habernos inscrito en el ayuntamiento, llegamos tarde. Antonia subraya: - El año que viene me apunto, y no falto. Yo, por mi parte, me sumo.
Resulta significativo que los dos representantes institucionales fueran el presidentE de la mancomunidad y el alcaldE de Ojén. En fin.
Nota: Recibo dos buenas noticias del Norte que me hacen MUY FELIZ (Laín, Naia, Neka, Goti, Silvia y Richard se ven muy contentos) y un susto del Sur que nos alarma (Antonio ya sonríe). Entre estos dos puntos se trazan las líneas y tensiones que se curvan, se enderezan, se estiran o se relajan según la armonía, la coyuntura o el azar de los momentos. Así es.
Resulta significativo que los dos representantes institucionales fueran el presidentE de la mancomunidad y el alcaldE de Ojén. En fin.
Nota: Recibo dos buenas noticias del Norte que me hacen MUY FELIZ (Laín, Naia, Neka, Goti, Silvia y Richard se ven muy contentos) y un susto del Sur que nos alarma (Antonio ya sonríe). Entre estos dos puntos se trazan las líneas y tensiones que se curvan, se enderezan, se estiran o se relajan según la armonía, la coyuntura o el azar de los momentos. Así es.
sábado, 10 de marzo de 2007
EL CAMINITO DEL REY
Antes del low cost la travesía norte sur y sur norte se prolongaba hasta 17 horas cabalgando sobre el caballo de hierro con nombre de pintor y bohemia. El tren Estrella Picasso que salía (y sale) de la bilbaína estación de Abando a las ocho y media de la tarde para llegar a la capital costasoleña a unas matinales once y media del día siguiente. Entre bocadillos, ronquidos, picores, posturas imposibles, dolor articular y demás retahíla propia de viajes interminables... siempre había un regalo en el último tramo del viaje. Escondido entre picudos salientes y apretadas montañas, aparecía un fina hilera. Un hilera que desafiaba al vacío con longitud y tenacidad, una especie de balcón prolongado que caía a pico sobre un profundo corte en la montaña y que dejaba oir en partes del recorrido el estruendo del agua bajo los pies. El tren pasa relativamente despacio sobre puentes de hierro semejantes a los que aparecen en los western.
Y ahí, allí, aquí, allá, a saltos y a trompicones se ve como ese camino asomado al abismo recorre todo el pecho de la montaña. Se conoce como el Caminito del Rey y se llama el Desfiladero de Los Gaitanes. Antonia, en otro tiempo, lo recorrió en compañía de amigos y de inconsciencias. Se comprometió llevarme algún día. Ejerce una fascinación hipnótica sonre mí. Por supuesto no recorreremos el camino que Alfonso XIII ordenó construir, pero sí lo contemplaremos en toda su magnitud desde El Chorro, como un homenaje a los viajes lentos que nos permiten descubrir. ansiar y anhelar cosas, paisajes y horizontes que la eficacia del low cost disipa entre las nubes. Si queréis conocer la historia completa del Caminito del Rey pinchad AQUÍ. Os adjunto también un par de vídeos para que contempléis el desafío del hombre a la naturaleza...
viernes, 9 de marzo de 2007
TODOS LOS NOMBRES DE OJÉN
Quejigos, pinos, almendras, pitas, pinsapos, cabras, águilas, meloncillo, salvia, romero, tomillo, Omar Ben Hafsún, cantahueso, hinojo, manzanilla, Mediterráneo, tojos, retamas, siemprevivas, Los Chorros, tortugas, orquídea olorosa, búho, paleolítico, emires, Abderramán, mesotérmico, ginetas, mozárabes, mezquita, San Dionisio, feria, flamenco, castillo, pasas, higos secos, culebras, almendras, sedas, vides, alcornoques, miel, cera, Ojén, cristianos viejos, ranas, moriscos, iglesia, aguas, fuente, orquesta, plaza, tapeo, cervecita, procesiones, orquídea ovejera, pasión, hornazos, Cerezal, aguardiente, castañas, tostón, gazpacho, uvas, habas, bacalao, conejos, arroz, pipeo, perdiz, encinas, caza, Juanar, chicharros con arroz, Hoxan, jaras, abulagas, chicharros con fideos, Morales, mudéjar, blanco, turones, escarpado, terrazas, veletas, chimeneas, Oxen, leña, Fernando de Solís, cuevas, molino, Museo, participación, actividad, Julio Iglesias, Picasso, incendio, mediterréneo suboriental, Tetuán, 17ºc, ojenetos, media luna, cante, churrucos, arroyo, Almadán, níquel, plomo, talco, chumberas, dunita, nutria, mangosta, mountain-bike, rutas, senderismo, Sierra de las Nieves, el Fogón de Flore....
Todas las palabras, todos los nombres que en Ojén aparecen y que lo conforman, una mixtura de esencias, de sabores, de olores, de maneras y formas de andar, de hablar, de reír, de disfrutar... Y aún faltan los nombres propios, los que hacen que un pueblo sea lo que es... María, Juan Antonio, Angelo, Hilario, Sonia... también Israel...también Antonia...
Todas las palabras, todos los nombres que en Ojén aparecen y que lo conforman, una mixtura de esencias, de sabores, de olores, de maneras y formas de andar, de hablar, de reír, de disfrutar... Y aún faltan los nombres propios, los que hacen que un pueblo sea lo que es... María, Juan Antonio, Angelo, Hilario, Sonia... también Israel...también Antonia...
jueves, 8 de marzo de 2007
A TETUÁN DESDE OJÉN
Y de aquellos ecos, de aquella batalla entre moros y cristianos, de aquel canto del muecín en la mezquita queda el sello del hermanamiento. Un arco, azulado y verde, de policromía no exagerada, con los dibujos vegetales y geométricos característicos del arte árabe, sirve de puerta de salida al visitante motorizado del centro. Allí luce su penacho coronado y su carta de presentación: Pueblo a Pueblo. Tetuán - Ojén... Pienso en el Califa de Córdoba, en ese Abderramán de nombre Tercero que lucho bajo la mirada del Castillo de Ojén. Y le imagino hoy, ahora, cruzando ese arco a lomos de un caballo blanco. La historia que vive en la Villa... Las pacíficas hordas bárbaras que ayer colmaban las calles del municipio miraban estupefactos el arco, lo golpeaban con los nudillos, preguntaban a ver si era de madera... Yo contestaba mientras tiraba fotos y sorteaba el tráfico que - Yes, que era de wood... El bárbaro sonreía con los ojos tras sus gafas y con una sonrisa maliciosa...
¿Qué une a Ojén ya Tetuán? Tetuán esa ciudad construída para la guerra coloniales del medievo tardío, tierra de acogida para los andalusíes huídos del último reino de Granada, refugio asímismo de judíos y moriscos... Capitalina Tetuán del protectorado hispano-marroquí... Y aún se habla el castellano viejo entre sus gentes y en las placas de sus calles... ¿Qué tienen en común Ojén y Tetuán? El agua. Ojén surcada en sus entrañas por innumerables acuíferos y Tetuán cuyo nombre procede del vocablo árabe Titawin, de traducción... Manantial... Ahora, 8 de marzo de 2007, las dos ciudades de pasados levantiscos y belicosos, se juntan en un arco azul y verde que despide a los viajeros motorizados...

... Y OJÉN COMO EL HOLANDÉS ERRANTE...
Ojén navegaba ayer como un barco fantasma sobre el lomo de la Sierra de Las Nieves. Un barco de luz ténue y oscura cabeceando contra el fortísimo viento. Sin luz, anclado sólamente a las referencias geográficas de la montaña. Candiles en las ventanas, hachones y velas en las palmatorias. Desde las ocho y media de la tarde hasta bien entrada la madrugada la Villa vivió en la penumbra, en la tiniebla, en la prehistoria de la electricidad... La luz se fue... Hizo amago de regresar en un par de ocasiones pero igual desapareció. Antonia me esperaba con todas las velas que le gustan encendidas, velas de fuego que fueron las velas de viento que permitieron a este Holandés Errante navegar en la noche sin luna... Cena fría y chorizos al infierno. Un artilugio regalo de Pepa, la figura de un cerdo cortado longitudinalmente, vacío por dentro y con una parrila de cerámica sobre le lomo. Se llena el vacío con alcohol, se prende y se colocan las viandas sobre la parrilla. Delicioso. Charla y radio a pilas...
miércoles, 7 de marzo de 2007
DESPISTADA HORDA BÁRBARA
Y hoy las nubes... Nubarrones sobre el Mediterráneo que dejan una estela de sombras, como un camino equívoco... Y la niebla que se deja caer sobre las cumbres d ela sierra de las nieves... Y el sirimiri, el suave calabobos, el orvallu que lame las calles de la villa... Y el tímido sol que serpentea entre las nubes cuando éstas s elo permiten... Así luce el día en Ojén... Extraño, esquivo, raro...
Como la recua de turistas blanquecinos, casi transparentes que hoy miraban sorprendidos, ojopláticos, perdidos, entusiasmados los rincones de la la Villa... Pasada la sesentena, próximos a la ochentena, calzados con sandalias y calcetines, bombachos, pantalones cortos (tópico kisch del viajero anglosajón, pero verdad verdadera)... Ellos... Ellas... con ese color de pelo imposible, los shorts igual, camisas holgadas y floreadas... Click-click-clik-clik se fotografían en la fuente del Chorro, en el portal de la Iglesia, bajo el arco (- Wood, wood?, me pregunta uno de ellos mientras golpea con los nudillos el hermanamiento ojeneta con Tetuán, historia que contaré mañana...), en la puerta dle Museo del vino... Caminan despistados, abrumados por la blancura y estrechez de las calles, sonrientes, saludantes... Veo a uno de ellos sentado en una mesa y tomándose una pinta de cerveza... Faltan minutos para las diez de la mañana, habrá de pasar el english breakfast... Todo esto suena a caricatura barata, pero el espectáculo era real como el pájaro que todas las mañanas me despierta picando una y otra vez contra mi ventana....
Por cierto... El romano del lavado de vehículos, el de sonrisa amplia y mirada azul, límpida, se llama Angelo, su mujer Carla... Viven en la calle Rosal, a escasos treinta centímetros bajo mis pies... Ojén es pequeño y la Villa, un mundo...
Como la recua de turistas blanquecinos, casi transparentes que hoy miraban sorprendidos, ojopláticos, perdidos, entusiasmados los rincones de la la Villa... Pasada la sesentena, próximos a la ochentena, calzados con sandalias y calcetines, bombachos, pantalones cortos (tópico kisch del viajero anglosajón, pero verdad verdadera)... Ellos... Ellas... con ese color de pelo imposible, los shorts igual, camisas holgadas y floreadas... Click-click-clik-clik se fotografían en la fuente del Chorro, en el portal de la Iglesia, bajo el arco (- Wood, wood?, me pregunta uno de ellos mientras golpea con los nudillos el hermanamiento ojeneta con Tetuán, historia que contaré mañana...), en la puerta dle Museo del vino... Caminan despistados, abrumados por la blancura y estrechez de las calles, sonrientes, saludantes... Veo a uno de ellos sentado en una mesa y tomándose una pinta de cerveza... Faltan minutos para las diez de la mañana, habrá de pasar el english breakfast... Todo esto suena a caricatura barata, pero el espectáculo era real como el pájaro que todas las mañanas me despierta picando una y otra vez contra mi ventana....
Por cierto... El romano del lavado de vehículos, el de sonrisa amplia y mirada azul, límpida, se llama Angelo, su mujer Carla... Viven en la calle Rosal, a escasos treinta centímetros bajo mis pies... Ojén es pequeño y la Villa, un mundo...
martes, 6 de marzo de 2007
NO SOMOS NADA, PÁJAROS ENLOQUECIDOS Y PRIMAVERA ADELANTADA
El cielo está inflamado de azul. Un azul purísimo y de claridad excepcional. La luz se refleja en las fachadas, en los tejados, en la ropa tendida y obliga a orientalizar el rostro, todos con los ojos achinados. Los hombres buscan los bancos posicionados a la sombra, las mujeres de negro caminan despacio con bolsas y flores recortadas en las manos. Anoche me sobrevino un fortísimo olor a azahar, esta mañana los pájaros enloquecidos aullaban al sol, hace un par de semanas (en otros sitio, en otro lugar) una bandada de flamencos rosáceos paseo con cadencia sincopada su aleteo por encima de mi cabeza, la ropa de cama comienza a sobrar en su concepción nórdica... Miro el termómetro 22ºc, miro el calendario 6 de marzo... Quedan cerca de quince días para comenzar con oficialidad la primavera y sin embargo la naturaleza sigue otro curso alejado de los ingenios numéricos del hombre... No somos nada.
lunes, 5 de marzo de 2007
MONTADITO DE PRINGÁ EN SEVILLA
(Antes de comenzar a leer este comentario, pinchad por favor el PLAY del reproductor. Gracias)
Si las tascas, bares y tabernas fueran versos de un poema ese sería el conformado por Sevilla. Casi es un canto, una elegía, al paseo despacioso y lento, a la parada intermitente aquí y allá acompañada de una cerveza. Al avituallamiento guloso e innecesario pero sabroso y obligado. El puente de Triana nos vigila en la noche y comunica una orilla y otra del Guadalquivir.
Triana, el Barrio de Santa Cruz, el Tardón se despliegan como una abanico de posibilidades dionisiacas. Hace años recorrí estas mismas calles, pero la intención y el espíritu eran otros. Me reconcilio ahora con Sevilla y con la Giralda y con la Torre del Oro que todo lo presiden. Las plazas olorosas a azahar adelantado, las iglesias, las fachadas, los portales, los patios... Los hombres ya lucen llagas tras los primeros ensayos para los pasos de Semana Santa. Impresiona cómo los costaleros cargan sobre los hombros y las cervicales todo el peso de la imagen, de la tradición y de la esperanza. Y de lo divino a lo profano como la costumbre de anotar con tiza sobre las barras la cuenta de tus consumiciones, cerveza, montadito de pringá... Los bares reconstruídos, sujetados por pilares para no desvanecerse en la bruma del tiempo con sus gentes... Los antros tradicionales reinventados como el Postura, un emporio de la noche sevillana contituido a base de cacahuetes, cerveza y posturita (un bebedizo de ginebra, hielo y vino dulce)... O La Carbonería, un antiguo almacén ocupado ahora por exposiciones, tablaos y mesas corridas. Me cuenta nuestro guía particular que en esta taberna (en cuya fachada nada aparece, tan sólo una puerta roja y grande) se juntaban los compadres de Jesús de la Rosa el artífice primero del rock andaluz con su grupo Triana y que allí pasaban las noches insomnes...
O también baños árabes que albergan pizzerias o antiguas casas solariegas de abolengo que ahora contemplan el ir y venir de los viajeros del mundo transformadas en hoteles y hostales... Paseamos por Sevilla y contemplamos la catedral, inmensa, de la ciudad que antes ya fue capital del mundo. Los tesoros, el coro, el órgano, las bóvedas enormes que casi arañan el cielo... Impresiona... Y subimos por las rampas de La Giralda hasta el piso 34 y luego los apenas doce escalones que nos separan del 35... Hilario chico y Mafalda imaginan e imaginan, fantasean con los caballos que por allí subieron en alguna ocasión, piensan en el pasado y lo mezclan con el presente y con el futuro... Y suena una campana cuando nos asomamos a las verjas y así contemplamos Sevilla a nuetros pies, la vieja y la moderna con sus obras de metro y tranvía, y allá lejos otra vez el puente de Triana y la Real Maestranza, y una reververación, un guiño del río que dio vida a la ciudad... El Guadalquivir que la renueva y atraviesa como una herida que reparte su savia por las callejas antiguas... Pero antes de Sevilla hubo Ronda y Zahara y Grazalema y los campos verdes y en barbecho, y los cortijos agostados al sol...
Triana, el Barrio de Santa Cruz, el Tardón se despliegan como una abanico de posibilidades dionisiacas. Hace años recorrí estas mismas calles, pero la intención y el espíritu eran otros. Me reconcilio ahora con Sevilla y con la Giralda y con la Torre del Oro que todo lo presiden. Las plazas olorosas a azahar adelantado, las iglesias, las fachadas, los portales, los patios... Los hombres ya lucen llagas tras los primeros ensayos para los pasos de Semana Santa. Impresiona cómo los costaleros cargan sobre los hombros y las cervicales todo el peso de la imagen, de la tradición y de la esperanza. Y de lo divino a lo profano como la costumbre de anotar con tiza sobre las barras la cuenta de tus consumiciones, cerveza, montadito de pringá... Los bares reconstruídos, sujetados por pilares para no desvanecerse en la bruma del tiempo con sus gentes... Los antros tradicionales reinventados como el Postura, un emporio de la noche sevillana contituido a base de cacahuetes, cerveza y posturita (un bebedizo de ginebra, hielo y vino dulce)... O La Carbonería, un antiguo almacén ocupado ahora por exposiciones, tablaos y mesas corridas. Me cuenta nuestro guía particular que en esta taberna (en cuya fachada nada aparece, tan sólo una puerta roja y grande) se juntaban los compadres de Jesús de la Rosa el artífice primero del rock andaluz con su grupo Triana y que allí pasaban las noches insomnes...
O también baños árabes que albergan pizzerias o antiguas casas solariegas de abolengo que ahora contemplan el ir y venir de los viajeros del mundo transformadas en hoteles y hostales... Paseamos por Sevilla y contemplamos la catedral, inmensa, de la ciudad que antes ya fue capital del mundo. Los tesoros, el coro, el órgano, las bóvedas enormes que casi arañan el cielo... Impresiona... Y subimos por las rampas de La Giralda hasta el piso 34 y luego los apenas doce escalones que nos separan del 35... Hilario chico y Mafalda imaginan e imaginan, fantasean con los caballos que por allí subieron en alguna ocasión, piensan en el pasado y lo mezclan con el presente y con el futuro... Y suena una campana cuando nos asomamos a las verjas y así contemplamos Sevilla a nuetros pies, la vieja y la moderna con sus obras de metro y tranvía, y allá lejos otra vez el puente de Triana y la Real Maestranza, y una reververación, un guiño del río que dio vida a la ciudad... El Guadalquivir que la renueva y atraviesa como una herida que reparte su savia por las callejas antiguas... Pero antes de Sevilla hubo Ronda y Zahara y Grazalema y los campos verdes y en barbecho, y los cortijos agostados al sol...Nos vamos de Ojén y Regresamos a Ojén y cuando lo vemos ahí tmbado sobre la falda de la Montaña le saludasmos con la mano....
viernes, 2 de marzo de 2007
PASEO POR OJÉN: DESTINO SEVILLA
22ºc, cielo azul inmenso. Brisa fuerte, los colgantes de la ventana resuenan como un eco clinc-clincclinclinc-clinc-clinc.
Esta mañana Ojén aliviaba sus resacas con el griterío bicicletero de l@s niñ@s que disfrutan de su semana blanca, recorren arriba y abajo las calles escarpadas de la Villa como si no les costara. Les animo.... - Vamos, que ya os queda poco. El Paseo del Castillo, el Paseo del Chifle obtendrían categoría de etapa reina en cualquieer tour de Francia, seguro.
Esta mañana cuando subo, dejando atrás el centro, noto dos gotas de sudor recorriéndome la sien. Hace calorcito ya.
Los mayores del pueblo charlan animados en la puerta del bar, contemplan cómo los operarios retiran la carpa que sirvió de cobijo a los festejos del Día de Andalucía y de discoteca al aire libre en la que los políticos locales, los ojenetos y los visitantes y forasteros bailaron animados.
Me contaba María que la mujer de mi kioskero, librero, papelero ya sabe cuál es mi procedencia, cúal es la procedencia de Antonia, dónde vivimos y a casi a qué nos dedicamos. Sonrío. Mejor así...
Veo a mi vecino de calle saliendo del bar, nos saludamos, es un hombre amable. Me facilita algunas noches, gracias a sus indicaciones, el aparcamiento en esta calle a veces estrecha con los coches agsotados a los lados. Levanto la mano, sonrío... - Hola, qué tal? (esta frase siempre me recuerda a Albert que habla en las radios mallorquinas acompañado de Bego)
Saludo al romano del local de lavado de vehículos y le cuento que tengo un amigo, Massimo, que también es romano, de la playa de Ostia y así pegamos un poco la hebra y disfruto de su tono amable y de su sonrisa animada.
Ahora preparo el viaje a Sevilla, un recorrido que comenzaba ayer con la marcha de los Hilarios (grande y chico) de Pepa y de Mafalda, y que continuará esta tarde con la incorporación mía y de Antonia. Pasaremos por las vuelta y revueltas rondeñas y recordaré la promesa que me hizo Carlos de visitar la histórica plaza de toros, por las proximidades de Algodonales, por las cercanías de Utrera (podéis ver el itinerario completo si pincháis AQUí y después en Localizar). Si no me equivoco haremos noche en Camas, donde el faraón Curro Romero, hizo de su capa un sayo. Y en Sevilla visitaremos calle Betis y el barrio de Triana y nos perderemos entre las tapas y las cañas, caminando despacio y disfrutando del aroma de primavera adelantada que ha de tener la capital andaluza.
El domingo, regresamos. Hasta entonces, el blog queda a vuestro cargo. Cuidadlo y participad, que es tan mío como vuestro.
Os dejo con la canción que nos acompañará en el viaje....
Esta mañana Ojén aliviaba sus resacas con el griterío bicicletero de l@s niñ@s que disfrutan de su semana blanca, recorren arriba y abajo las calles escarpadas de la Villa como si no les costara. Les animo.... - Vamos, que ya os queda poco. El Paseo del Castillo, el Paseo del Chifle obtendrían categoría de etapa reina en cualquieer tour de Francia, seguro.
Esta mañana cuando subo, dejando atrás el centro, noto dos gotas de sudor recorriéndome la sien. Hace calorcito ya.
Los mayores del pueblo charlan animados en la puerta del bar, contemplan cómo los operarios retiran la carpa que sirvió de cobijo a los festejos del Día de Andalucía y de discoteca al aire libre en la que los políticos locales, los ojenetos y los visitantes y forasteros bailaron animados.
Me contaba María que la mujer de mi kioskero, librero, papelero ya sabe cuál es mi procedencia, cúal es la procedencia de Antonia, dónde vivimos y a casi a qué nos dedicamos. Sonrío. Mejor así...
Veo a mi vecino de calle saliendo del bar, nos saludamos, es un hombre amable. Me facilita algunas noches, gracias a sus indicaciones, el aparcamiento en esta calle a veces estrecha con los coches agsotados a los lados. Levanto la mano, sonrío... - Hola, qué tal? (esta frase siempre me recuerda a Albert que habla en las radios mallorquinas acompañado de Bego)
Saludo al romano del local de lavado de vehículos y le cuento que tengo un amigo, Massimo, que también es romano, de la playa de Ostia y así pegamos un poco la hebra y disfruto de su tono amable y de su sonrisa animada.
Ahora preparo el viaje a Sevilla, un recorrido que comenzaba ayer con la marcha de los Hilarios (grande y chico) de Pepa y de Mafalda, y que continuará esta tarde con la incorporación mía y de Antonia. Pasaremos por las vuelta y revueltas rondeñas y recordaré la promesa que me hizo Carlos de visitar la histórica plaza de toros, por las proximidades de Algodonales, por las cercanías de Utrera (podéis ver el itinerario completo si pincháis AQUí y después en Localizar). Si no me equivoco haremos noche en Camas, donde el faraón Curro Romero, hizo de su capa un sayo. Y en Sevilla visitaremos calle Betis y el barrio de Triana y nos perderemos entre las tapas y las cañas, caminando despacio y disfrutando del aroma de primavera adelantada que ha de tener la capital andaluza.
El domingo, regresamos. Hasta entonces, el blog queda a vuestro cargo. Cuidadlo y participad, que es tan mío como vuestro.
Os dejo con la canción que nos acompañará en el viaje....
jueves, 1 de marzo de 2007
POLLO A LA SALIM
Hace un tiempo estupendo. Ocho de la mañana, un trajín suave en el pueblo. Respiro hondo y suben hasta la nariz los aromas de un incipiente verano. Miro el termómetro del coche, 21ºc. Una ligera brisa hace jugar a las bolsas de plástico como en aquella excelente película, American Beauty... No hay restos de carnaval, sólo algo de pereza en el ambiente...
Ayer vimos unas gordas y gordos enormes, una Abeja Maya tamaño de niña de 2 años, una flamenca de ojos azules, dos batman, un superman, dos mosqueteros un spiderman delgadísimo, una brujilla con varita y sombrero, los rastros de un huevo en el rostro de Pablo, un sombrero de cowboy encajado sobre una cabeza, un samurai, dos geishas... En fin... Hasta el infinito y más allá. Pero antes habíamos escuchado y cantado el himno de Andalucía, hicimos oídos sordos a las palabras oficiales, peleamos por una mesa libre y a la sombra en una Plaza de Andalucía abarrotada (María me dice: - Es que, en el pueblo, cuando hay algo salimos todos a la calle), hicimos una peregrinación infructuosa en busca de la tapa, subimos escaleras, bajamos cuestas, huimos a la calle Rosal, juntamos a unos y otros, hicimos (Juanma hizo) una tortilla de papas impresionante, un poco de ragout de cerdo enharinado, paté, morcilla, piquitos, mojama de atún... Café, infusiones, matalauva.... Y vuelta a la Plaza de Andalucía... Ya no había carnaval brasileiro, pero sí carnaval ojeneto y canciones de los sesenta y setenta coreadas a voz en grito... Más cafés, algún licor, algún cubalibre... Y... Hasta hoy... Por el camino, entre las vueltas y -revueltas, las subidas y las bajadas nos encontramos con un pollo mulato que con un poco de tomillo estaría para comérselo... La receta se podría llamar... pollo a la Salim...
Ayer vimos unas gordas y gordos enormes, una Abeja Maya tamaño de niña de 2 años, una flamenca de ojos azules, dos batman, un superman, dos mosqueteros un spiderman delgadísimo, una brujilla con varita y sombrero, los rastros de un huevo en el rostro de Pablo, un sombrero de cowboy encajado sobre una cabeza, un samurai, dos geishas... En fin... Hasta el infinito y más allá. Pero antes habíamos escuchado y cantado el himno de Andalucía, hicimos oídos sordos a las palabras oficiales, peleamos por una mesa libre y a la sombra en una Plaza de Andalucía abarrotada (María me dice: - Es que, en el pueblo, cuando hay algo salimos todos a la calle), hicimos una peregrinación infructuosa en busca de la tapa, subimos escaleras, bajamos cuestas, huimos a la calle Rosal, juntamos a unos y otros, hicimos (Juanma hizo) una tortilla de papas impresionante, un poco de ragout de cerdo enharinado, paté, morcilla, piquitos, mojama de atún... Café, infusiones, matalauva.... Y vuelta a la Plaza de Andalucía... Ya no había carnaval brasileiro, pero sí carnaval ojeneto y canciones de los sesenta y setenta coreadas a voz en grito... Más cafés, algún licor, algún cubalibre... Y... Hasta hoy... Por el camino, entre las vueltas y -revueltas, las subidas y las bajadas nos encontramos con un pollo mulato que con un poco de tomillo estaría para comérselo... La receta se podría llamar... pollo a la Salim...
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