viernes, 29 de febrero de 2008

DÍA DE ANDALUCÍA

Una bandada de neojenetos desbocados cantó ayer bilbainadas y curtidos temas de Maria Dolores Pradera entre las callejas y las tabernas de Ojén. Horda bárbara de embotados. Día de Andalucía, el cielo teñido de blanco y verde, en las camisas y fajines, en las cocas en el pelo moreno, en los farolillos de las farolas, en los pines prendidos en las solapas. Verde y blanco para la etiqueta de los aceites poderosamente terráneos, para los botos camperos de ese niño, para la mirada de laadolescete enamorada. Verde y blanco. Dicen que verde de esperanza. Dicen que blanco de paz y diálogo. Algarabía en la plaza y los alrededores de la iglesia, en el molino viejo de aceite, en la calle carrera, en el hogar del jubilado. Algarabía mientras Fina "La Churruca" flirteaba con el aire, abrazaba con sus brazos, sometía el talle al giro imposible de sus vuelos de gitana. Algarabía a la puerta de La Laguna donde almorzaba la corporación municipal y recibía vecinos ilustres de "Más Izquierda" como reza su eslogan de campaña. Donde Ana sonríe siempre con los ojos y llora las heridas de su dedo convaleciente y Fanny se afana en lo todo listo y dispuesto, requerida por los pacos, luises, manolos, marías y ese grupo de vocingleros neojenetos que tomaban patxaran y cantaban corridos mejicanos. El día se escabulle entre sus horas y sus excesos y allí acaban con sus fuerzas extenuadas, los globos desvanecidos y los borrachos rotos, rondando las esquinas. Hoy amanece luminoso.

martes, 26 de febrero de 2008

COSTA DE LAS NIEVES

Media la mañana y con ella nos desplazamos. Recorremos las vueltas y revueltas que conectan a Ojén con Marbella y circulamos por las lenguas negras de sus carreteras en dirección poco concreta y más bien difusa. Paseamos así por la orilla del mar contemplando cómo la estupidez y la codicia han destrozado un litoral que se presiente repleto de pinares y dunas hace escasamente dos décadas. Urbanizaciones olvidadas, ghettos de visitantes extranjeros, carteles llamativos de sevende y sealquila por doquier, las persianas, cientos, bajadas, echadas a cal y canto, residenciales muertos de invierno y de desidia. Visitamos primero Cabopino, bahía escondida de poco calado en el que bien recalan los acentos ingleses. Paseamos, tiramos un par de fotos a las playas desérticas, observamos a los pescadores, a la draga que intenta una batalla perdida contra la naturaleza, compramos uno, dos, tres barcos... Y miramos las dunas que antes fueron en su totalidad y que ahora son sólo ejemplo del pasado. Seguimos ruta. Faro de Calaburra y el Peñón de los Accidentados, esquelas paganas de muertes en carretera, palomas de escayola, oratorio natural para las almas perdidas. Y de ahí al Castllo Sohail de Fuengirola que otea el mar e intuye la tierra berberisca más allá de la calima. Descenso y ascenso hasta Mijas Pueblo, donde las chicas japonesas se sacan fotografías con sus paellas de arroz que incluso los no avezados podrían intuir como terrorismo culinario. Ellas sonríen y se llevan la mano a la boca porque quema el arrocerío congelado. Más coche, y trocha hacia arriba y hacia abajo, Antonia conduce por los senderos de la sierra hasta Alahurín El Grande donde los campos de golf dan la Bienvenida, y las construcciones que más pronto que tarde acabaran con los extensos pinares. Urbanizaciones cerradas, vigiladas, acantonadas, cocidas en su propio jugo. Miran, de espaldas a los pueblos que las acogen y nada velan por ellos. Golf, piscina y piel enrojecida. Seguimos. Coín. Monda. Ojén. Llanos de Puzla. Freno y avituallamiento al pie del camino al Refugio de Juanar. Vemos los Llanos que rebosan de actividad el 1º de Mayo, con los ojenetas haciendo sus brasas, sus fiestas, sus espetos, sus carnes, sus bailes... Vuelta a Marbella. Benja se despide en el Paseo Martítimo. Antonia y El Autor regresamos serpenteando, de nuevo hasta Ojén. De nuevo, hasta la calle Rosal. Un niño nos juega una mala pasada con su bicicleta. Por poco.

lunes, 25 de febrero de 2008

PÁLIDA LUZ EN LA MAÑANA

Despeja el día. Se despereza Ojén de un letargo, sueño continuo, en el que la actividad casi se ha detenido. Estira ahora sus tejados hacia el cielo, abre sus ventanas al aire, orea sus terrazas, acicala sus calles... Abren las puertas de sus casas los ojenetas para renovar el aire denso del interior, para que respiren sus enseres, para que el vapor de los guisos y chimeneas se disuelva en el éter algo más iluminado. Y también se suman nuevos sonidos a los quehaceres cotidianos, más cantos de pájaros, más niños gritando sus juegos, más pasos sobre los pavimentos de las carreteras... Las mujeres salen de casa y pasean, los hombres mayores renuevan sus tareas en el campo... No hay sol sobre el horizonte, sólo un pálido rastro de luz dirigiéndose hacia el oeste... Los huesos se recolocan, el vapor de agua se estremece y los abandona... Tomo café, echo un vistazo a mi alrededor y compruebo que los dos pájaros de mi casa ya han echado vuelo...

viernes, 22 de febrero de 2008

UN HOMBRE MAYOR MIRA LA CALLE

Las promesas de cielo gris son realidades sobre la tierra. Bebe a borbotones la lluvia caída, con la avidez de los verdaderos sedientos. Se estira, se abre, se oscurece, respira. Parece una esponja aumentando con cada gota, la tierra. Ojén vacía sus calles y se observan columnas de humo por doquier. Perfume de leñas y brasas de naranjos. Luces al otro lado de los cristales, braseros encendidos, mujeres sentadas en torno a la mesas camilla, hombres viendo el televisor, jóvenes jaleando partidos de fútbol... Y luegfo pequeñas carreras de aquí allá, buscando el refugio mínimo de una alar, de un tejadillo, de un toldo... O los pasos cortos de los mayores, refugiados tras un paraguas y con el avanzar incierto del temeroso ante las caídas. Ojén quiere, necesita, la lluvia, pero también le paraliza, le imposibilita para la vida social, hace que surja el invierno en su mirada, le obliga a buscar el refugio del hogar templado.
Tras las ventanas un hombre mayor mira a la calle, frunce el ceño, dirige la vista hacia el cielo, corre la cortina, desaparece.

miércoles, 20 de febrero de 2008

LOS 25.000 DE OJÉN

Los datos no dejan de ser datos, números, pero sé que detrás de cada uno de ellos estáis todos vosotros... Gracias.... Así, cada día somos una comunidad un poco más grande y con ello mayores las experiencias y mejores los enriquecimientos... Desde Ojén hasta allí donde os encontréis, un abrazo... Somos Los 25.000 de Ojén... Y para todos nosotros una de mis canciones preferidas, repleta de energía, de potencia, de vida... Album: Who's Next. Año: 1971. Grupo: The Who. Tema: Won't get fooled again. Subid el volumen de vuestros altavoces... uno... dos... TRES!

martes, 19 de febrero de 2008

LLUVIA

Arrecia la lluvia. Desde hace dos días. Hoy con aparato eléctrico incluido. Truenos y relámpagos han surcado el cielo y la niebla, persistente y tenaz, se ha posicionado sobre el Cerro Nicolás y ha descendido sus lenguas hasta la parte superior de la Calle Rosal. Un momento de tregua hacia primera hora de la tarde y, de nuevo, la lluvia. A estas tierras les hace falta agua, tienen sed, están rotas, ajadas, la lluvia será bálsamo prodigioso si continúa y espejismo si cesa. Con el alma repartida y el corazón del norte siento el agua más trivial, más usual, más propia y no sorprenden las torrenteras por las calles, ni los paraguas, ni las gafas empañadas... Se vive en Ojén la lluvia de otro modo, más temeroso y más festivo por lo que reporta o por lo que quita.
Hoy el repiqueteo de la lluvia nos ha acompañado a Benja y el autor durante toda la jornada. Hemos terminado de pintar hace un rato. Luce blanca la casa, radiante con sus cuadros mejicanos, sus azulejos portugueses, su lámina turca, su figura azteca, su guerrero griego... Todo, de nuevo, en su sitio.
NOTA: Abrazos ojenetos especiales a Sara, a Pantxi y a Dani Senior, y que sean muchos más.

lunes, 18 de febrero de 2008

UN GATO

Hay un gato. Lo he visto. Está atrapado y no tiene rabo. Es blanco y negro.
Benja, en la mañana del miércoles aseguraba haber escuchado los maullidos de un gato ante la puerta de casa. Maullaba como un niño o lloraba como un gato. -¿Seguro?, le preguntamos. - Seguro, aseguraba él. Bien, ahí se quedo. Hoy, esta mediodía, en el momento en el que iba a introducir la llave en la cerradura del portal... Le he visto. La vecina que me acompañaba, también. No era una visión, ni una alucinación provocada por la inhalación de pintura. Era un gato. Me cuenta Benja que el otro día un vecino y una vecina le localizaron e intentaron ahuyentarle, pero el corazón se les partía y así, por lo visto hoy, le dejaron marchar... O se ha colado otra vez... La canción le viene que ni pintada, aunque el autor no se hace responsable de ella... Mi gato hace uyuyuyuyuyuy...

domingo, 17 de febrero de 2008

EL CICLISTA

Hoy vivimos la épica del ciclismo. La disparatada lluvia, el viento helador, las vueltas y revueltas de los Caracolillos, la subida sin aliento, las luces intermitentes de la Guardia Civil, los destellos de los coches, el sudor confundido por el frío... Y ese aplauso, grito unánime, de los aficionados calados hasta los huesos que irrumpen en vítores cuando reconocen a uno de los suyos en cabeza. El maillot rosa y blanco, el blanco y azul del perseguidor, la lucha fraticida contra el tiempo inclemente, el cansancio persistente. - Vamos, vamos, vamos... E imagino su mente en silencio, sin escuchar nada, sin oír la algarabía, solo, con la vista en la lengua negra de la carretera, el ángulo de su mirada posado sobre su compañero de fuga, el aire insuficiente en sus pulmones, los dientes apretados, el esfuerzo... Y las consignas tranquilizadoras de su director deportivo que le avisan de los minutos que llevan al pelotón, ese ser multicelular con el ansia palpitando en su garganta, con el deseo de la victoria, de la caza, de la persecución insaciables... Como un animal sediento... Y él, maillot rosa, con el convencimiento de la victoria en la mente, con el frío mordiéndole los talones, el corazón... Jadeante y victorioso... Más tarde conozco de su victoria, desfallecido, en la cuesta última de Álora... Se llama José Antonio López Gil y hoy también ha sido vencedor en Los Caracolillos de Ojén...

viernes, 15 de febrero de 2008

BLANCO

Quizá para emular uno de los tópicos andaluces diría que Benja y el autor estamos encalando la casa. Dando ese tono inmaculado que repele el sol y refugia la sombra fresca en los adentros de los hogares. Pero mentiría. Pintamos. Blanco y límpido, como un remedo de pureza. Tantas palabras, sinónimos, para la albura, tanto níveo, lechoso, albar, albino, albugíneo, argentino, cande, cano pálido... Tantas palabras para lo uno y para lo mismo. El caso es que lucen prístinas e intocadas las paredes. Y las caras y los brazos repletos de sarampiones blancos, de rayones largos, de pálidas heridas. Pintamos. Dice ese libro de sabidurías comunes llamado wikipedia que blanco es:
"Blanco (color):
Se dice que un cuerpo es blanco cuando el espectro luminoso es mezcla aditiva de diferentes espectros puros, dando lugar a una sensación de claridad. Se puede definir a partir de la composición de colores, con los porcentajes de cada uno necesarios, si bien no hay una única definición de blanco. Es un color que refleja mucho la luz. El blanco es el color de la luz solar no descompuesta en los colores de su espectro. Simboliza a los conservadores y a la paz, aunque en China y Rusia simboliza el luto y en las bodas la virginidad.
Y así nos ofrece las coordenadas de su esencia...
HTML #FFFFFF
RGB (r,g,b)B (255, 255, 255)
CMYK (c, m, y, k)C (0, 0, 0, 0)
HSV (h, s, v) (0°, 0%, 100%)

También nos dice que blancos hay muchos... Personas, movimientos, películas, pueblos ruidos..."

Hoy Benja y el autor sólo pintamos, pintamos de blanco.

jueves, 14 de febrero de 2008

SAN VALETÍN

No seré yo el que cuente una vez más la historia de San Valentín, el romano que casaba a los soldados del imperio clandestinamente. Tampoco seré aquel que dice "El día de los enamorados deben ser todos" a lo que contestaría "también éste, también hoy". Sólo buscaré un par de canciones que me gusta recordar en este día, por ejemplo, ésta: Marvin Gaye y Tammi Terrel...



POr cierto que Ojén también recibe el sanvalentinismo con oprtimismo y corazón. Salud!

miércoles, 13 de febrero de 2008

NOS VISITA BENJA

Nos visita Benja. Él recorre las calles ojenetas nubladas y amenazantes con el viento de levante entrado. Callejea y pasea por El Chifle, por el cementerio viejo, por la plaza, en el bar La Laguna se toma un cortado. Sube desde La Mimosa y enfila el Paseo del Castillo. Más tarde repite recorrido, esta vez acompañado. Nos detenemos y sacamos fotos, charlamos con Ana Mª que ha vestido la floristería de gala para el día de los enamorados, algo antes con Fanny y un tapita de sangre y otra de pollo al curry y una cola y un rioja en su bar, con Benito que me invita de nuevo a una cata de vino en el refugio de Juanar (me veo obligado a decir que no y prometo será el mes que viene)... Y así hasta Azahar y los tres pisos arriba con el garaje inundado, el ascensor colapsado por el agua, el aljibe desbordado... Mañana tocará pintura antihumedad. Hoy os dejo este par de fotos.



martes, 12 de febrero de 2008

EL BAR NUEVO

Café caliente y oscuro. Leo el periódico. Escucho las campanas dando las doce del mediodía. Es un bar nuevo y reúne la quietud de la villa en su ir y venir pausado y familiar. Se encuentra frente al antiguo ayuntamiento y Ana me asegura tras su jersey rojo de cuello alto que es fresquito. Llegan dos o tres mayores que saludan y piden cañas y tapas de rusa con su cacento cantarín puramente ojeneto, un proveedor que enseña el nuevo catálogo de productos helados, dos jóvenes que se dirigen escaleras arriba tras pedir un con leche y un solo con hielo. No hay pitufos, así que habrá de ser otra cosa para desayunar. Charlo algo con ella. Me dice que la dueña es Fanny, la de Casa Antonia, que se ha decidido a coger también este. Está bien situado, pleno centro del pueblo, lugar de paso, idas y venidas. Hay mujeres emprendedoras en Ojén. Le irá bien. Lo frecuentaremos.

lunes, 11 de febrero de 2008

CONSULTORIO MÉDICO

Y el bullicio. Hablan los hombres y las mujeres en el Consultorio Médico de Ojén. En voz alta algun@s, otr@s mandando callar, chisteando -Chiiiiisssst, que ya está dentro Don Fernando. Algarabía de personas mayores que esperan turno en el practicante (así lo decían), o que vigilan nadie se les cuele, urgencias crónicas que no pueden esperar en casa. Pese al nuevo sistema instalado, por cita-número y turnos, l@s ojenet@s impacientes no pueden esperar, pasear, tomarse un café, leer el periódico. Allí se arremolinan, ojo avizor. La consulta comienza a las diez con el nª1 y ya había allí gentes con el nº22 o el nº25, esperando, esperando. Se lo comento a Don Fernando, una vez dentro, y el se sonríe y levanta los hombros como indicando que no hay nada que hacer. Allí permanecen con sus artritis reumatoides, con sus dolencias cronificadas, con sus tobillos hinchados, sentados sobre esos respaldos de plástico en la antesala del despacho médico. Hablan alto y se callan. Hablan alto y se callan. Entra alguien y pregunta -Quién es el último para el practicante. O quizá -¿Ya se ha ido la chica que da los números?. O más bien -Yo voy detrás de Tal, ¿no?. Y así transcurrirá la mañana entre charlas y bisbiseos. Me atiende el doctor y me da cita para Marbella, en Las Albarizas. - Hasta luego, digo en alto. Murmullo de despedidas ante la imprecación del forastero.

domingo, 10 de febrero de 2008

TIENE LOS OJOS AZULES

El hombre del cubo acodado en el brazo tiene los ojos azules y la voz dulce. En el cubo lleva naranjas. Lo supe el otro día, mientras esperábamos el paso de una hormigonera.

viernes, 8 de febrero de 2008

LAS DOS CHICAS

Buscan el amparo del sol en la mañana. Gafas oscuras sobre los ojos, un pitillo en las manos, en la boca. A veces hablan y gesticulan mucho y una de ellas, pelirroja de artificios, ríe estrepitosamente. Otras, languidecen en la búsqueda del temple y permanecen inmutables, silenciosas, mirando más allá de sus propios ojos. Parece que esperan. Siempre junto a la entrada de la cueva de Las Campanas, en la calle Carretera. A veces, sentadas en las escaleras, otras, sobre las rocas anaranjadas, ocres, amarillentas del roquerío ojeneto,casi bajo el castillo. Lucen ropas de colores. Con una de ellas he cruzado dos o tres frases en un corto tramo de ascensor...
Quizá estén cansadas, cansadas de... esperarte... Tired of waiting for You, The Kinks..

jueves, 7 de febrero de 2008

EL KIOSKO DE LUCÍA

Una barahúnda de niños se arremolinan junto a sus ventanales, cuadrados, pequeños, surtidos... Llegan en alboroto, como un sólo ser, compacto, de mil brazos y piernas y voces chillonas y griteríos... Y tal como llegan se van, entre el barullo alborozado y el ris-ris-cris de las bolsitas de plástico. El kiosko se encuentra al abrigo de las cuevas, de ese fragmento de roca hueca que encarrilla la calle carretera... Si la memoria no me falla antes asomaba en su portalón el nombre de Kiosko Lucía, ahora creo se ve solamente azul. Lo regenta una niña rubísima de ojos azules que despacha al voleo las pipas, los caramelos, las bolsitas de chuches selectas, patatas fritas, kikos (pepes o maíces), chupachuses y toda esa parafernalia del domingo tarde... Todos los lugares poseen un Kiosko Lucía... En nuestro barrio dd San Vicente en Barakaldo fue la Tienda de Ainhoa, la Tienda Azul, fue Reuni, pero sobre todo, y en los veranos de bicicletas florecidas, fue la tienda de Viejica... Creo que no tenía nombre como tal y así aplicamos ese nombre absurdo de Viejica por la serie del momento, "Se ha escrito un crimen", donde la protagonistas se llamaba Jessica Fletcher... Cosas de niños que en aquel entonces nos parecieron muy divertidas y vistas con al perspectiva de la edad... Bueno... ¡Jaja!
Por cierto que Viejica tenía una marido que era un remedo de Clint Eastwood, clavadito...

martes, 5 de febrero de 2008

ENTRA LA NOCHE ACROSS THE UNIVERSE

Entra la noche, y la destemplanza. Y el frío súbito del invierno malherido. Luces tenues al final de la calle Rosal. El estampido de una moto algo más arriba. Y calma. Y un barrido de luces camino de El Cerezal. Huele a tortilla de patata. Y suena un aparato de aire acondicionado. El cielo despejado, trufadito de estrellas que dibujan figuran incomprensibles. Casi puedo ver el rastro de la canción de los Beatles Across the Universe que la NASA ha enviado hacia el norte, muy al norte, más al norte de lo concebible. Miro los recovecos oscuros de la calle rosal, la sombra de ese naranjo que se mece recortada contra la pared blanquísima. Una voz apagada. Ojén. Ahí está el rastro... Es una versión de Fiona Apple... Words are flying out like /endless rain into a paper cup / They slither while they pass / They slip away across the universe / Pools of sorrow waves of joy /are drifting thorough my open mind / Possessing and caressing me... Es una versión de Fiona Apple...

lunes, 4 de febrero de 2008

UNA RAMA DE HIERBABUENA

Una rama de hierbabuena. En el alféizar. Antonia lo mima, lo cuida, vela por sus tallos verdes, por su fragancia profunda e intensa. Se abre la ventana y sus aromas entran como una cascada en el interior de la casa. Embriagador y sugerente aplicado al arte de la coctelería o acompañando las clásicas suculencias gastronómicas de esta tierra de Andalucía caliente. La rama verde, la hoja verde, sobre una maceta metálica igualmente verde. Resuenan los versos de Lorca por entre los resquicios de la memoria.
Todo apacible en la tarde ojeneta. Tranquilo. Lento. Perfumado. Sereno. Anhelo el momento de asomarme a la venta y beber, sorbo a sorbo, un matalauva con canela, o un té moruno fuerte, amargo, acompañado de hierbabuena. Que todas las elecciones fueran como esta.

domingo, 3 de febrero de 2008

EN LA CALLE ROSAL

Huelo el perfume, brasa del limonero. Y veo las nubes allá arriba, veloces, extenderse por entre el azul del cielo. Los naranjos mecerse bajo la frisa fresca de la tarde primera. Y unos acordes de guitarra flamenca que se escapan tras una persiana de madera. Apenas rebasan las cinco y media de la tarde y no distingo esa canción. Todo en la calle rosal. Donde ayer nos recibía una hilera de globos enmarcando la entrada del parking. Colores y colores al viento, se perfilaban contra la pared encalada de las primeras casas. Un gato persigue gallinas en una alberca algo más abajo. Alboroto de plumas y maullidos. El sol se pone y todo cambia a matices violáceos, etéreos. Se adentra el frío que desciende desde el Cerro Nicolás. Me ajusto la gorra marrón a cuadros. Un último vistazo. A casa.



viernes, 1 de febrero de 2008

FAROS, OJÉN, TORRE DE HÉRCULES

Escucho la radio. Tomo café. Caliente.
Será a las doce del mediodía. Todos los faros de España encenderán su haz de luz, harán sonar sus avisos. El decano de todos ellos, el más antiguo del mundo, la Torre de Hércules, pugna porque la UNESCO le declare Patrimonio de la Humanidad. Así, tan lejos, tan cerca, y unidos todos los mares por esa lámina azul bravía, pujante, madeja de añiles y verdes y grises, desde esta atalaya sobre el Mediterráneo, plagado mar de faros, de baterías, de torres vigía, encendemos también nuestro particular faro. Y así, dejaremos encendida una vela en el alféizar de la ventana, para que desde este Mare Nostrum, los barcos no pierdan la brújula del Atlántico. Una vela modesta, pequeña, cuya llama danzará sinuosa, temblorosa, una vela, faro, aviso para navegantes, desde Ojén y hacia el Mediterráneo. Si por azar, por malasombra, la vela se apagara, vayan aquí estos otros faros con los que iluminar el camino del mar...