jueves, 31 de julio de 2008

LA BENDICIÓN DEL FRÍO

Y llegó la bendición del frío. Último día de julio, 17:00 horas, 37'8º centígrados de temperatura en el exterior. La calma de la canícula ha llegado al interior de esta morada de la calle rosal. Tras padecer el exceso de las temperaturas, la asfixia del aire templado, el azote vespertino del bochorno canicular, ayer llegó el alivio del frío. 37'8º centígrados en el exterior, 26'1º centígrados en el interior. Con la pulsión atávica de buscar refugio así pedimos socorro ante la llegada del terral veraniego. La solución fue eficaz, el arreglo pronto, la demora y el desencuentro excesivos. Así ayer, tras comer con Chafli y Leire me otorgaron el cetro del poder climatológico del hogar: un mando a distancia reparado. Quizá creáis que esta elegía sea excesiva, pero a los lectores más septentrionales que viven un verano de altibajos, galernas, aguaceros, playas masificadas en un único día de sol y más fresco que exceso les diré con sonrisa beatífica que la tarde se observa mejor desde la atalaya de estos 25º centígrados. Aunque las chicharras continúen su cantinela.

miércoles, 30 de julio de 2008

CHICHARRA

Voces de violín, que diría Neruda, acompasan los ritmos lentos del calor. Voces de violín, crujidos, rasgueos que acompañan el devenir de la mañana prieta de canículas. Cuando todo parece silencio y vapor de agua sobre la frente, los brazos, la espalda, surge ese ronroneo letárgico. Como un zumbido insomne y perpetuo se proclama su canto por encima del grito del hombre. Dicen los entomólogos que el contenido de su melodía es puramente sexual, una suerte de sortilegio que el macho utiliza para llamar a la hembra en los días estivales de más calor. Un canto que relata prodigios y batallas con el que se ahuyenta a los competidores y se atrae a los compadres de parranda. Son las chicharras o los coyuyos o las cigarras o la quesada gigas que adormece con su canto las siestas en el verano, que conforma la melodía del calor que asfixia, que dibuja el perfil del estío más cálido. Es constante el griterío -cricricricricricricricricri- sin solución de continuidad, como un ronroneo volátil e indeterminado. Permanecen ocultas en los árboles, en la sombra propiciatoria, formando la banda sonora del bosque mediterráneo.



martes, 29 de julio de 2008

ANA SALERO

Ana, todo sal y flama, bosqueja el compás del flamenco como la niña de fuego que es. Remata con la mano, brota de sus pies el taconeo de la soberbia, dibuja en el aire una filigrana por alegrías. Tiene la mirada pícara de la inocencia, la vergüenza de sus nueve años y el arrojo de los buenos flamencos. Taconeaba con su flor roja en el pelo, con su falda negra construía círculos sobre sí misma, seguía los pasos de su maestra Fina y la miraba de través, para no perder el hilo invisible tejido por la música. Todo timidez y sonrisas. Allí la bautizamos como Ana Salero, por la vida que lleva dentro, por la sal en sus tacones.

domingo, 27 de julio de 2008

MUCHO CALOR

Ya no es el poético soberbio mercurio del tiempo estival, sino el calor asfixiante extraído de una fragua. Alienta con su aliento hirviente el horizonte próximo y el cercano en un juego de sopores exagerados. Corre el sudor por la frente, la perla de cristales, como una playa burbujeante. Una nueva piel cubre la dermis, creando una fina película de agua que recorre todos los recovecos del cuerpo. Se hace pesado el respirar, más denso, casi sólido el aire que entra hasta los pulmones. Son las seis de la tarde, el termómetro marca 37'4ºC. El calor se escapa por los poros. Los pájaros buscan la sombra. Bebo agua y escucho canciones viejas de Billie Holliday...

martes, 22 de julio de 2008

BOTIJO: SEGUNDO ANIVERSARIO

Combato el calor soporífero con un intenso y prolongado trago de botijo, trasunto de la sabiduría popular, acervo milenario de cultura práctica. Lo llaman búcaro y piporro y alcarraza y cantarillo y pirulo y cántaro y botija y vasija. Ahora, tras ser este el segundo verano de calores apretados alojado en Ojén ya poseo dos. Uno con sello malagueño y de amigos, otro, con sello leonés y de familia. Dos botijos que alivian la sed en las horas duras del día, cuando nada, excepto las chicharras y su canto, se mueven en la vida. Los relleno cuando el agua se acaba y escucho en ese momento cómo los ecos de sus entrañas exhalan un suspiro de alivios húmedos... Plinclonncloncplincplancplancclonclon... y así hasta verter los consabidos cinco litros de uno y el apaciguador litro y medio del otro. Levantarlo al aire y dejar que el chorro fino caiga por el peso de la gravedad sobre la boca de uno, resbalando parte de su contenido por la comisura del labio... Fresca el agua, fresco el botijo para paliar los excesos de un veranos sin treguas.

ALERTA: Visto que algunos participantes en Las Estaciones y Los Días habéis decido darle buen uso a vuestro botijo os he de advertir que antes de la primera vez ha de dejarse una noche en reporso con agua y anís... Para que la permeabilización sea mayor. Así que... ¡OJO!

lunes, 21 de julio de 2008

ADIÓS OJEANDO, HASTA EL AÑO QUE VIENE

El Ojeando Festival cierra su edición de 2008 con gran éxito de crítica y público

Tras casi 72 horas de cultura gratuita el Ojeando Festival 2008 echó ayer el telón a la espera de una nueva edición

Las bandas malagueñas brillaron con luz propia en un evento que reunió a los mejores talentos del pop-rock independiente

Ojén clausuró ayer el Ojeando Festival 2008, un evento que se demostró único en su género y que atrajo el interés de miles de malagueños que rebosaron las calles y plazas del municipio. Un festival integrado en el corazón mismo de la villa que palpitó de manera casi ininterrumpida durante todo el fin de semana.

Los tres escenarios del Ojeando Festival rebosaron de energía popera las noches del viernes y el sábado. El cartel encabezado por La Habitación roja, Niños Mutantes y Triángulo de Amor Bizarro arrebató al tiempo y a la madrugada el protagonismo y se transformó en estrella indiscutible del evento. Así mismo la música malagueña dejó patente su altísimo nivel de calidad ofreciendo en los tres escenarios del festival su particular y ecléctico sello. Bandas como Dry Martina, Oniria o Model Monroe abrieron el abanico de estilos desde el swing potente y cadencioso y el pop rock independiente pasando por la furia electrónica.

La villa de Ojén abrió sus puertas a destacadísimo número de visitantes que no dudaron en formar parte activa del festival. Se conjugaron los ambientes delicados y cálidos del Escenario Cuevas con perlas como Anni B. Sweet o Zahara Eléctrica y el folk mestizo de JF Sebastian en el Escenario Plaza donde cautivaron a un público entregado. Un festival que transcurrió sin incidentes destacables y en el que la cultura se conjugó a la perfección con la diversión.

Los más pequeños quedaron atrapados en las redes de Piratas del Caribe con la compañía Ilusionarte. Un barco corsario surcó las procelosas aguas ojenetas entre disparos de trabucos y ruidos de sables de espuma. Una retahíla de niños y niñas imaginó ser bucanero por una mañana de sábado o la sirenita por una mañana de domingo. La palabra contada y Picasso se combinaron en el Museo del Molino dibujando la magia del pintor malagueño en las voces de sus poetas amigos. La exposición Picasso y la poesía conjugó la pintura y la escritura en un solo ser. Así mismo Marruecos también estuvo presente en la villa ojeneta gracias a una exposición fotográfica en la que la vida del país vecino quedaba reflejada con la delicadeza de una mirada cómplice.

miércoles, 16 de julio de 2008

FUERZA CENTRÍFUGA

El vendaval OJEANDO se lo lleva todo por delante, arrastra con su fuerza centrífuga a todo aquel que se introduzca en su área de influencia. Pese a que durante estos días anoto, veo, observo, siento y me emociono con las habituales sensaciones sólo me queda una sombra de tiempo para entintar la pluma y teclear en el blog. He notado cómo las mañanas refrescaban, he visto como Sara reía, he percibido la mirada de Antonia, he cOmprobado como la mujer enlutada se ha deshecho de su collarín ortopédico, también he conocido a Cristina, nueva ojeneta y a la sazón hija de mi compañero internauta Dll, en un impás descubrimos África mucho más cerca que en el horizonte y padecí los riesgos del calor en el interior de un coche, descubrí el perfume renovado de la albahaca en el alfeizar de nuestra ventana, y el frescor latente del agua fresca de mi redivivo botijo... Así trascurre la vida en el exterior del vendaval OJEANDO... Paciente, esperando a que de nuevo me plante y la observe con el cariño debido.

jueves, 10 de julio de 2008

MÁS OJEANDO Festival 2008


El OJEANDO Festival avanza, imparable. En una semana Ojén recibirá la más variada oferta musical y cultural. Hoy a las 12:00h en la sede de Mancomunidad se presentará para los medios costasoleños. Esta tarde, a las 19:00h, en la FNAC, tendremos un aperetivo musical con la actuación de la banda Doble Zero. El Diputado de Cultura, Fernando Centeno, el alcalde de Ojén, José Antonio Gómez, y la Concejal de Cultura, Estefanía Merino, estarán presentes en esta convocatoria. Doble cita mediática y musical con el OJEANDO Festival 2008. ¡No faltéis!


miércoles, 9 de julio de 2008

SARA, CON LA MIRADA NUEVA

Ver todo con ojos nuevos a través de la mirada de otro. Sara llegó el domingo y desde la altura de sus 16 años observa todo complaciente por ser la primera vez. Los acentos surcados de zetas, cantarines, las calles blancas y estrechas, el falso glamour de los yates atracados en Puerto Banús, el calor asfixiante, el sol abrasador, el cielo límpido... Y África... Allá, enfrente, como una sombra perceptible desde el horizonte. África, Marruecos... Todo lo mira Sara entre regocijada y sorprendida, entre curiosa y perpleja, por todo se inquieta y pregunta y dice y ríe. Llega al sur desde 1.000 kilómetros de distancia y con la mirada nueva.

domingo, 6 de julio de 2008

ES HORA DE SIESTA

Es la hora silente, la de las perezas despaciosas y las siestas prolongadas. La hora de la desgana autorizada, de la protección de las sombras, de la quietud inusitada. No hay nada en la calle, el aleteo de alguna bandera, el vaivén lento de las hojas de los árboles, el correr de las arenillas calle abajo. Lo demás, todo es silencio. Los pájaros se agostan bajo los alares de los tejados y un perfume de tierra seca carga el ambiente. El cielo parece tallado allí arriba, por lo quieto, azul y vacío. Las lonetas que cubren las terrazas se mecen al ritmo del viento delicado. El llanto lejano de un bebé a lo sumo, el chapoteo, lejos, de un piscina. La vida se para. Es hora de siesta. 34ºC en el exterior.

viernes, 4 de julio de 2008

ANTES DEL SOL

Y arreció un brisa fresca, se escondió bajo los alares y tras la vuelta de las esquinas. Era el sofocante, cálido y tibio, viento nocturno que con la llegada de la amanecida enfrío su carácter desértico. Tras la noche de sofocos y sudores llega este soplo de alivio, este hálito de frescores veraniegos cargados de perfume. Durará lo que dure el sol semiescondido, después el astro rey se impondrá sobre todas las cosas y asfixiará el romero de nuestra ventana. Mientras, me acodo en el alféizar y miro calle rosal arriba. Dejo a la brisa aliviarme de la canícula nocturna, que me recorra la espalda hasta el estremecimiento. Son estos minutos los alivios del verano, la tregua que nos ofrece el estío, un instante de placidez antes del estallido de la primera densa mañana. Abro la nevera y me pongo un té helado. Me asomo, de nuevo, a la ventana y pienso que este es uno d elos mejores momentos del día.

miércoles, 2 de julio de 2008

BARBACOA

Y era una mixtura de aromas que agitaba la pesada quietud de la noche. Y así llegó a través de la ventana abierta el primer perfume de la albahaca y el romero y el tomillo agitados, después, llegó el exceso. Comenzó con un discreto perfume de brasas de carbón y el toque ligero de la pastilla plástica incendiaria... Se densificó, y casi podía seguirse el rastro del olor que penetraba por los veluxes, como aquellos aromas de pollo asado que Carpanta perseguía con consistencia física, casi. La barbacoa proseguía su camino inexorable hasta que se puso todo el pescado en el asado, y digo bien, pescado, no carne. La hecatombe de olores recorrió la Calle Rosal de arriba a abajo como una avalancha sensorial. Intuimos que pudo ser pulpo en primer lugar, con la punta de sus patas ligeramente retorcidas al contacto con el calor, chisporroteos, y ese color entre morados ligeros, blancos y rosas que adquiere. Después creímos oler otra tanda de pescados donde no había ni rastro de sardinas. Antonia y yo jugamos a las adivinanzas olfativas de buen grado. Era una barbacoa sin parrandas, de sosiego y contingencia, al menos en las formas, porque en los sentidos fue otra cosa. Más tarde, bordeando la medianoche, percibimos el resto del carbón quemado, de la brasa enfriándose, de la llama extinta muriendo en la barbacoa y con estos olores... un leve rastro de pan tostado.

martes, 1 de julio de 2008

OJEANDO FESTIVAL 2008 EN LA RADIO!!

El avance del OJEANDO Festival 2008 parece imparable. Desde hoy, esta cuña se escucha en la Costa del Sol...