jueves, 25 de noviembre de 2010

ALUMBRA LA LUMBRE

La lumbre, la lumbre... la lumbre y el picón.
La brasa de naranjo, la brasa y el carbón.

Alumbra la lumbre, la lumbre de picón.
Alumbra y alumbra la lumbre y su carbón.

La lumbre, la lumbre... la lumbre y el picón.
La brasa de naranjo, la brasa y el carbón.

Huele a chimenea en las calles de Ojén, en los recodos se esconden los perfumes del otoño. Huyen del sol de mediodía, de la luz de temporada, huyen al corazón de las brasas para despertar como chispas de violetas al atardecer. Las chimeneas se coronan con penachos blancos de humo y la lumbre alumbra con su ojo de negro picón.

2 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Ese olor que describes, ese humo suave y tenue que el picón desprende, esa luz esquiva por los recodos... ese Ojén de mi añoranza se meterá esta noche conmigo en la cama.
Gracias por servírmelo, Israel

ama dijo...

Quiero ir a vivir eso.
Eskerrik-asko,hijo,por acercarme así a vosotros.
gero arte.