martes, 15 de mayo de 2007

AULLIDOS EN LA NOCHE

Un microcuento de terror decía: "No hay nada que dé más miedo que escuchar ladrar a un perro más allá de la última farola". Algo así pasa en las noches ojenetas. Un estallido de ladridos, gemidos, llantos y aullidos rompe la madrugada en dos. Parece una sinfonía inquitante. Sin previo aviso, e intuyo que hacia la zona de El Castillo, los perros se ponen a ladrar con llanto desesperado. No es brusco, ni agresivo, es más bien meláncólico. Quizá influencia de la luna, lo desconozco. Planteé el hecho a dos amigos y me respondieron con lógica apabullante: - Algo ha bajado y se ha colado, algo merodea, - Quizá el dueño llega tarde de trabajar (esta última algo más inverosímil porque han ladrado a diferentes horas de la noche y la madrugada). Sigo sin resolver el misterio a ciencia cierta, pero hay algo verdaderamente espeluznante, un brío nuevo recorre la espina dorsal cuando acontece el fenómeno y todos los miedos infantiles se agolpan en la mente. Se lo comenté a Antonia la otra noche. Ella también me lo certificó. - Da un poco de yuyu. Es ciertamente estremecedor. La mente se revoluciona y comienza a trabajar a la desesperada, pinta pasajes de terror, situaciones enigmáticas, misterios, farolas apagadas, esquinas sombrías, sombras espesas...
Es cierto que el fenómeno se produce, los aullidos, ladridos y gemidos existen, el resto puede que sea producto de mi respeto cerval a los cánidos después de que aquel Uli (un pastor alemán vecino) me mordiera en el brazo hace años. Qui lo sa.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

YO también le tengo respeto a los perros,más bien miedo cuando te miran con esos ojos, yo creo que lo notan.
Hoy San Isidro, festivo en Madrid.

Anónimo dijo...

Ya me he acordado hoy de mi Begotxu del alma.Anda, maja ¡qué aprovechando el puentazo de San Isidro podrías haberte venido a Baraka! Os esperamos

Anónimo dijo...

No tengáis miedo que es un vecino que pone una casette para intimidar

Anónimo dijo...

Tú has mirado bien, lo lógico es que los perros ladren a algien, en la penumbra,en la sombra de aquella farola que no logras ver bien y que por supuesto acecha a su proxima presa. ahuuuuuuuuuuu...